San Cruz Huatulco, Oaxaca, (México) 29 de feb.- Tanto en México como en todo el mundo, enfermedades como el cáncer o alergias se pueden prevenir, si se empieza desde consumir y producir productos libres de agroquímicos, afirmó el presidente de la Sociedad Mexicana de Producción Orgánica (Somexpro), Homero Blas Bustamante.
Durante una reunión de productores orgánicos celebrada en Santa Cruz Huatulco, el pionero en México de este movimiento ambiental, explicó que los insecticidas y herbicidas que se utilizan en los cultivos convencionales afecta gravemente la salud del ser humano, primero en la de quien aplica estos químicos, que en muchas ocasiones lo hacen sin ninguna protección.
Explicó que en México, es alarmante el número de accidentes de trabajadores agrícolas, debido al mal uso de pesticidas en los campos donde desarrollan sus trabajos. Entre los accidentes más frecuentes se encuentran el contacto directo de los venenos que generan diversos tipos de intoxicación.
En la mayoría de los casos, los trabajadores agrícolas no cuentan con las medidas de seguridad para el manejo de estas sustancias peligrosas.
Además de los trabajadores agrícolas, también se ven afectados quienes consumen esos productos cultivados con agroquímicos, "la gente come mucha frutas y verduras de dudosa procedencia, no se sabe cómo fueron cultivadas"; en contraste, los cultivos orgánicos están libres de químicos.
En esta reunión, a la que asistieron productores de distintos estados de la república Mexicana y de 7 países más, Blas Bustamante mencionó que el gobierno debe incluir este tema en su agenda de salud pública, "porque si hay prevención desde el consumo de alimentos, se pueden evitar diversas enfermedades en el ser humano".
Agregó que desde la parte ecológica "un producto orgánico es importante, porque tanto en su producción como en el procesamiento o envasado no se usan agroquímicos".
Detalló que las prácticas agrícolas también son amigables al medio ambiente, es decir se respeta la naturaleza, "la agricultura orgánica no contamina, por lo que ecológicamente esa es una de las grandes virtudes de un producto orgánico, desde el punto de vista saludable".
Mencionó que el otro factor a favor de este tipo de productos, es el valor económico, porque se cotizan a mayor precio que los cultivos convencionales, por ello, el consumidor, conociendo las características, está dispuesto a pagar un sobreprecio para retribuirle al productor sus esfuerzos por proveer de alimentos de calidad y sin químicos.
Blas Bustamente es ingeniero agrónomo, egresado de la Universidad Autónoma de Chapingo (UACH) y a principios de los años noventa empezó "a hacer conciencia e investigar cómo obtener productos de calidad, sin el uso de agroquímicos, utilizando sólo los recursos que la naturaleza nos provee" y fue así, como inició sus experimentos en los cultivos de café que su papá tiene en San Pedro Cafetitlán, Pochutla, en la región de la Costa oaxaqueña.
Posteriormente, logró hacer alianzas con agrónomos y productores de otros países, es así, productores de diversas comunidades del país, se han ido uniendo a este movimiento, que para Blas Bustamante, es importante, "pues todos tenemos que contribuir a salvar el planeta, a cuidar la naturaleza".
El ambientalista mencionó que poco a poco, tanto él como sus paisanos ly productores de otros estados del país, se fueron convenciendo que este tipo de agricultura es una opción viable y México tiene una característica que lo hace único, su cultura, el compromiso de los productores y además, son favorables, los diversos tipo de climas que existen.
Añadió que después de asistir, en 1992, a La Cumbre de la Tierra, en Río de Janeiro, Brasil, trabajó junto con otros agrónomos de varios países para discutir cómo hacer una agricultura ecológica e hicieron equipos técnicos de trabajo para apoyar a la Federación Internacional de Movimientos de Agricultura Orgánica, además han logrado que los gobiernos de distintos países incluyan en sus legislaciones la producción orgánica.
En ese sentido, México está atrasado, porque hay una ley desde 2006, pero ésta no se puede aplicar debido a que no existe un reglamento, afirmó el defensor del medio ambiente.
