La medida fue aprobada la noche del martes por los cinco concejales de Inglewood, con lo que esta ciudad del sur angelino se suma a Alameda y Los �ngeles —además del estado de Vermont— que cuentan con disposiciones similares.
"Es otra herramienta de la que disponemos para proteger a nuestra comunidad de ese tipo de proyectos gigantescos que buscan implantarse en la ciudad", comentó el concejal Eloy Morales, que representa al Distrito 3 de Inglewood. Según él, la disposición cuenta con amplio respaldo de la ciudadanÃa.
Similitudes
La enmienda aprobada el martes está redactada en términos parecidos a los de la ordenanza que adoptó el año pasado el Concejo Municipal de Los Ã?ngeles: lejos de prohibir expresamente el establecimiento de supertiendas dentro de los lÃmites municipales, requiere que los negocios que proyectan utilizar arriba de 100 mil pies cuadrados de superficie para la venta minorista, y más del 10% para artÃculos no gravados por el estado (abarrotes, etc) realicen un estudio de impacto ambiental y económico —pagado por la compañÃa interesada— asà como la celebración de audiencias públicas antes de que puedan obtener permiso de operar.
Turlock, una ciudad al norte de California, adoptó en cambio una estrategia distinta: limitar de plano la extensión del terreno que puede ocupar una tienda de esa naturaleza.
Hace dos años, los votantes de Inglewood rechazaron una propuesta —la medida 4A— que habrÃa permitido el establecimiento de una tienda Wal Mart en ella. El 61% de los votantes se pronunciaron contra la idea.
Lamento
Kevin McCall, representantes de relaciones públicas de Wal- Mart deploró la ordenanza aprobada el martes.
"Un funcionario que tiene un cargo de elección no tendrÃa por qué dedicarse a limitar las opciones de compra de los consumidores, y esa ordenanza es una forma de hacerlo", declaró.
Dijo además que en este momento la compañÃa no tiene planes de establecer una tienda en Inglewood; pero por otro lado, indicó, Wal Mart ha adoptado por propia iniciativa la norma de realizar estudios de impacto ambiental (EIR) en cada localidad donde decide establecerse.
En última instancia, señaló, el éxito de la compañÃa se mide por el número de sus clientes: "Tenemos 138 millones de personas que visitan nuestras tiendas cada semana".
En sus análisis, el Departamento de Planeación de Inglewood considera que por su naturaleza, las supertiendas del tipo Wal-Mart tienden a perjudicar a los supermercados y negocios tradicionales en cuyos derredores se establecen servicios y tiendas minoristas. Esto se debe a su capacidad de albergar bajo un solo techo innumerables servicios y ofertas
"Como resultado de esto", señala un documento obtenido por este diario, "el establecimiento de una supertienda amenaza potencialmente a distritos comerciales enteros, impactando de manera negativa en la fuerza de trabajo [por los negocios que se ven obligados a cerrar], lo que ocasiona mayores cargas al fisco y crea depauperación".
La ciudad de Inglewood ha invertido cuantiosas sumas en el desarrollo de su centro y en la revitalización de arterias comerciales como la Calle Market.
Según Danny Feingold, portavoz de la Alianza para una nueva economÃa, una organización que ha encabezado los esfuerzos para impedir el establecimiento de las supertiendas en Los Ã?ngeles, la importancia de la ordenanza adoptada por Inglewood, tendrá repercusiones nacionales.
En los últimos meses, Wal-Mart se ha esforzado por reparar su imagen frente a un público más cuestionador de sus polÃticas laborales y de su impacto negativo en las comunidades donde se establece.
El año pasado, sus planes de establecer una tienda en Nueva York fueron rechazados por la municipalidad (en su defecto busca ahora instalarse en el barrio de Quens) y ahora encara seria oposición en Chicago.
