El secretario de Desarrollo Económico en el estado, Eloy Vargas Arreola, dijo ayer que la crisis alimentaria que se vive actualmente es un problema que podría llevar hasta 10 años para resolverse; empero, consideró que representa una oportunidad para impulsar al sector agrícola en la entidad, dado que "el campo ahora será negocio".
Al respecto, el secretario desglosó las aplicaciones del programa Cruzada por Michoacán, donde se aplicará un fondo de garantía de alrededor de 4 mil 500 millones de pesos -con aportaciones estatales y federales-, la mitad de los cuales se invertirá en fertilizantes y el resto, en producción para revertir la crisis.
Por su parte, el Ejecutivo estatal, Leonel Godoy Rangel, indicó a este respecto que los michoacanos serán primero, a la hora de distribuir los apoyos económicos de dicho programa, y especialmente "nuestros campesinos más pobres, ante esta gran oportunidad de que los granos tengan mucho valor (económico) en los próximos años".
El gobernador agregó que esto no significa que se vaya a cerrar la puerta "a los agricultores que vienen de otras partes, pero vamos a preferir siempre a los campesinos michoacanos".
La oportunidad
Durante la toma de protesta del nuevo consejo de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Uruapan, Eloy Vargas afirmó que Michoacán puede beneficiarse de la crisis alimentaria que impera en el mundo, dado que ocupa el primer lugar nacional en producción agrícola, y a fin de evitar un mayor impacto entre "quienes menos tienen".
El acuerdo que firmó el gobierno del estado en la Cruzada por Michoacán, da muestra de lo anterior, refirió el ex candidato a la alcaldía de Morelia, ya que no sólo atiende los subsidios y la apertura a la producción libre de aranceles -las dos alternativas que se implementan en el país sobre el caso-, sino que "plantea una estrategia para incrementar la producción agrícola" en general.
Lo anterior, mediante el apoyo al financiamiento en el área, en conjunto con los municipios y la federación. De esta suerte, consideró, "podríamos cambiar la amenaza en oportunidad" dado que la tierra ha recobrado su valor y el campo "volverá a ser negocio".
En esos términos, recordó el convenio con Sagarpa y Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA), organismo del Banco de México, quien estaría aportando la mayor parte de los 4 mil 500 millones de pesos que se ejercerán para apoyo a productores, con miras a que estos puedan garantizar a la banca 95 por ciento de los recursos que obtengan en préstamo. Esto es, que los recursos "son para garantías líquidas, a fin de que los productores tengan acceso al financiamiento", dijo.
Precios de futuro
Otra de las estrategias para impulsar el desarrollo del campo, decía el titular de Sedeco, está en "garantizar precios de futuro; esto es, necesitamos que el productor sepa cuando firma un contrato con un comprador de granos que el precio que va a cobrar será el internacional", que es alrededor de 40 por ciento más alto que el que se paga comúnmente.
Para el caso, será necesario pagar garantías y coberturas cambiarias, lo cual se hará con los recursos aportados por el gobierno estatal en dicho programa, estimados por Vargas Arreola en más de 300 millones de pesos netos, que a su vez se desprenden de los 40 millones de pesos que invirtió la administración estatal inicialmente, y que han sido multiplicados por FIRA mediante la aplicación de dicho fondo de garantía.
Por otra parte, Vargas Arreola destacó que, dado el financiamiento que ahora se ofrece, los campesinos podrán adquirir fertilizantes -cuyo precio ha registrado un aumento drástico últimamente- "de manera directa, en volumen y aprovechar economías de escala; es decir, comprarán a mejor precio porque lo harán sin intermediarios".
Los beneficiarios de tales acciones serán, "en especial, los pequeños productores que no tenían acceso al financiamiento". Se prevé que al final, la producción michoacana se proyecte "primero en el mercado interno, luego al nacional y después, a la exportación", adelantó el secretario.
