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Comer Local Vs Comer Trasnacional: la Red Mexicana de Tianguis y Mercados Orgánicos

Con la finalidad de contribuir al desarrollo del mercado interno de alimentos sanos, pequeños productores y consumidores vinculados con universidades, centros de investigación y organizaciones no gubernamentales se han puesto en marcha desde 2000 mercados y tianguis locales orgánicos en diversas localidades mexicanas. Estos canales de venta ofrecen alimentos sanos a precios justos para ambos eslabones de la cadena.

Hoy en día podríamos comer lo mismo en cualquier lugar del mundo, ya sea una hamburguesa, pollo frito, un hot dog, o unas papas fritas, gracias a las trasnacionales de alimentos, pero ¿qué hay detrás de estas empresas que logran que la comida se estandarice, sepa siempre igual y pierda su identidad? Son grandes agroindustrias que cierran círculos completos de producción, hacen un uso indiscriminado de recursos naturales (aunque hay algunas que con pequeñas compras verdes tratan de limpiar su imagen) y suman multimillonarias cifras año con año, desplazando el gusto por lo nuestro a cambio de un estatus globalizante.

Ante esta realidad, una nueva forma de producir con énfasis en lo local y lo orgánico, libre de pesticidas, aguas negras y organismos modificados genéticamente, se presenta como alternativa en cada vez más rincones del mundo, ofreciendo productos limpios, llenos de identidad, cultura y solidaridad hacia el pequeño productor campesino.

Se trata del consumo local orgánico. Aquí sí importa la "milla de la comida" (food miles), es decir, cuántos kilómetros viaja tu alimento para llegar a tu mesa y los gases invernadero que se generan con ello.

Otros roles que juega la agricultura orgánica local son proteger y mejorar el suelo y el agua, capturar carbono en el suelo para mitigar el cambio climático, rescatar las prácticas ancestrales de producción, embellecer el paisaje y proteger la biodiversidad.

Mercados verdes. Con la finalidad de contribuir al desarrollo del mercado interno de alimentos sanos, pequeños productores y consumidores vinculados con universidades, centros de investigación y organizaciones no gubernamentales han puesto en marcha desde 2000 mercados y tianguis locales orgánicos en lugares como Chapingo, Metepec, Distrito Federal, Xalapa, Coatepec, Xico, Oaxaca, Guadalajara, Cuautla, Puebla, Tlaxcala, Los Cabos, San Cristóbal de las Casas, Comitán y Tapachula (ver www.chapingo.mx/ciestaam/to ), y la meta es sumar 100 espacios de venta éticos y verdes, donde el consumidor se encuentra semanalmente con el productor.

Este canal de venta tiene ventajas muy interesantes, pues se ofrecen alimentos sanos a precios justos para ambos eslabones de la cadena al excluir o minimizar el intermediarismo; conectan a la población de la ciudad con el campo; crean conciencia ecológica y social de la importancia de consumir y producir en forma responsable; estimulan y promueven el consumo regional de los productos orgánicos; sensibilizan al consumidor sobre temas agrícolas, ambientales y sociales; favorecen un menor impacto ecológico a través del ahorro en transporte, empaque y distribución de los productos; y ofrecen espacios para la convivencia y el desarrollo de actividades culturales (música, pintura, teatro, talleres, etcétera).

Contacto productores-consumidores. La Red Mexicana de Tianguis y Mercados Orgánicos se creó en 2004 con una membresía inicial de cuatro tianguis; hoy son 18 los mercados establecidos y 10 en proceso de instalación, lo que muestra su rápido crecimiento y su gran aceptación por el consumidor mexicano. La Red tiene como objetivos promover el desarrollo del mercado interno de productos orgánicos, fomentar el consumo local responsable, acercar el intercambio directo entre productores y consumidores, difundir los principios y la filosofía de la agricultura orgánica y ofrecer espacios multiculturales donde el consumidor efectúe una compra amigable con el ambiente.

Algunas de las actividades de la Red son la promoción continua de la agricultura orgánica entre los consumidores locales y regionales en cada mercado, por medio de talleres, videos, conferencias y visitas a las huertas y predios de los productores; la degustación de productos orgánicos junto con sesiones de concienciación sobre la protección del ambiente (el año pasado más de 10 mil niños y adultos participaron); el intercambio de experiencias entre los mercados miembros e iniciativas de nueva creación; la difusión y análisis en eventos académicos y culturales; la capacitación de los productores y consumidores en los esquemas de certificación participativa, con el objetivo de asegurar la calidad orgánica de los productos ofrecidos y eliminar los altos costos de la certificación de agencia; la difusión del video de la Red; el asesoramiento para la formación de nuevos mercados; y la promoción conjunta de sus miembros (pagina web, trípticos, playeras, posters, etcétera), como una estrategia que permite ahorrar recursos económicos y a la vez proyectar a escala nacional el movimiento de los mercados locales en el país.

Así la Red contribuye en México a la generación de alternativas ante el paradigma dominante y excluyente de las trasnacionales; ahora es el turno del consumidor para decidir qué esquema de producción y venta desea promover. www.ecoportal.net

* Laura Gómez Tovar - Departamento de Agroecología de la Universidad Autónoma Chapingo, y miembro del Cuerpo Académico en Producción, Certificación y Consumo Orgánico.

** Rita Schwentesius Rindermann y Manuel Ángel Gómez Cruz- Cuerpo Académico en Producción, Certificación y Consumo Orgánico. Universidad Autónoma Chapingo.

Fuente: La jornada del campo