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Sabotean la Protección del Maíz Mexicano

DF, México - Sagarpa y Cofemer infringieron la ley con la intención de eliminar el Régimen de Protección al maíz; en aras de abrir paso al maíz transgénico echan mano de recursos ilegales y de truculentas estrategias

Infringiendo la ley y sin someterlo a consulta pública, la Cofemer está avalando la intención de la Sagarpa de eliminar el Régimen de Protección al maíz y de reducir a apenas ocho artículos dentro del reglamento de la Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados (LBOGM) la protección de ese importante grano, denunció la organización ambientalista Greenpeace México.

"Ya sabemos que Alberto Cárdenas siempre ha estado dispuesto a manipular e infringir la ley con tal de servir a Monsanto y a otra empresas agrobiotecnológicas. Lo nuevo en este caso es que la Cofemer, en complicidad con la Sagarpa, esté avalando estos procedimientos ilegales, violando lo dispuesto en el artículo 69-J, tercer párrafo de la de la Ley Federal de Procedimiento Administrativo (1), pues lo que está presentando Sagarpa no acata la instrucción original de Cofemer de tomar en consideración los comentarios de la consulta pública. Este aval de Cofemer se dio el 12 de diciembre, que es día asueto nacional, a las 5:00 de la tarde. Es evidente que se trata de un madruguete", declaró Aleira Lara, coordinadora de la campaña de Agricultura sustentable y transgénicos de Greenpeace.

Como en ocasiones anteriores, la Sagarpa pretende seguir un camino irregular para acelerar la siembra de maíz transgénico en México. Ya antes lo hizo con la creación de la LBOGM y su reglamento. En aras de  allanar el camino para la liberación de maíz transgénico en el centro de origen y diversidad genética del grano, la Sagarpa, echa mano de recursos ilegales y de truculentas estrategias, como la publicación de decretos justo antes del periodo vacacional,  a fin de sorprender a las organizaciones campesinas, ambientalistas y la sociedad en general, pactando con nuestro alimento diario: el maíz.

"Es indignante que el gobierno mexicano reduzca a ocho artículos la protección del grano más importante no sólo para los mexicanos, sino para la humanidad entera. La propuesta de protección del maíz de Sagarpa no contempla medidas de remediación de los casos de contaminación de razas y variedades nativas del maíz registrados en el campo mexicano. Es irresponsable querer experimentar el comportamiento del maíz transgénico en un centro de origen cuando ya hay evidencias científicas de los daños al medio ambiente e incertidumbres en la salud humana y animal, los cuales han sido razón suficiente para que otros países hayan establecido moratorias o prohibición de diversas variedades maíz transgénico", señaló Lara. Estudios han mostrado que el potencial de flujo de genes entre plantas transgénicas y convencionales en la naturaleza es muy significante, irreversible, y una amenaza peligrosa a la biodiversidad especialmente en los centros de origen de cultivos, como México para el maíz.

Al aceptar las pretensiones de Sagarpa, la Cofemer está mintiendo y desconociendo sus propias demandas anteriores, en el sentido de que la Sagarpa debería acatar todas las demandas de los sectores participantes en la consulta pública para elaborar el Régimen. Con lo que Sagarpa está presentando está ignorando miles de opiniones de la sociedad mexicana, incluida la de la Comisión de Cooperación Ambiental de América del Norte (CCAAN), que hace recomendaciones fundamentales respecto a la biodiversidad del maíz y que establece que "Muchos aspectos del cultivo y el mejoramiento del maíz en México requieren de mayor estudio, con particular atención al papel y las necesidades de los campesinos, que hasta ahora han sido en buena medida desatendidas" (2).

La Sagarpa tampoco contempla las reglas para realizar un monitoreo amplio y exhaustivo sobre el alcance de la contaminación transgénica actual y hace caso omiso de los comentarios  de científicos respecto al establecimiento de los procedimientos orientados al biomonitoreo, inspección y vigilancia de maíz genéticamente modificado; así como las medidas de seguridad o de urgente aplicación, ya que no se establecen detalladamente y sólo menciona un caso de contaminación con maíz transgénico ocurrido en Oaxaca en el año 2001.

Aunque es ilegal sembrar maíz transgénico en México, ya ha habido contaminación en muchas partes del país. México es el segundo país más contaminado en América y el octavo lugar en el mundo. En 2001, se descubrió la contaminación transgénica de maíz en Oaxaca, y desde entonces en otras entidades federativas también se ha detectado la contaminación. El caso más reciente, reconocido por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), es el de 70 hectáreas con presencia de maíz transgénico en Chihuahua. Las fuentes de contaminación en México son la importación de maíz transgénico proveniente de Estados Unidos como grano y el ingreso al país de semilla de maíz contaminada con transgénicos, la cual no esta siendo monitoreada por las autoridades mexicanas en las aduanas.

"Demandamos un Régimen de Protección Especial que efectivamente proteja al maíz, que sea concebido como un asunto de seguridad nacional, que aplique el principio precautorio, que garantice la conservación in situ y ex situ de la diversidad del maíz y que sean tomadas en cuenta las opiniones de las comunidades rurales e indígenas, de académicos, consumidores, productores, científicos y de los diferentes niveles de gobierno. Bajo ninguna circunstancia permitiremos que Sagarpa y Cofemer violen la ley y pongan en peligro el cultivo más importante que tenemos", finalizó Lara.

- Greenpeace México