Las empresas Monsanto y BASF invertirán dos mil millones de dólares para investigar, desarrollar y comercializar biotecnologÃa agrÃcola enfocada a lograr cultivos de alta productividad y tolerantes a la sequÃa.
El director general de Monsanto Latinoamérica Norte, Jesús Madrazo Yris, precisó que estos recursos están previstos en el acuerdo firmado con la industria alemana para elevar la productividad y tolerancia al estrés del maÃz, la soya, el algodón y la canola.
En entrevista para Notimex, indicó que los primeros productos podrán ser comercializados en la primera mitad de la próxima década, a través de la plataforma comercial que tienen ambas empresas en todo el mundo.
Bajo esta colaboración, detalló, Monsanto aportará su capacidad para mejorar semillas y biotecnologÃa, y BASF contribuirá con herramientas de investigación y desarrollo para generar tecnologÃa y bancos de datos.
La ayuda de BASF nos permitirá desarrollar nuestros programas de investigación para poner más rápido en el mercado nuevos productos de alta calidad y tener menos errores en nuestros proyectos exploratorios, subrayó.
Madrazo Yris refirió que actualmente México requiere de una producción anual de 31 millones de toneladas de maÃz y para satisfacerla importa 33 por ciento. Es necesario aumentar los cultivos de esta semilla, expuso.
Planteó además que el nacimiento de fuentes de energÃa alterna, como el etanol, demandará anualmente 270 toneladas de maÃz extras, por lo que son indispensables nuevas siembras con semilla mejorada para satisfacer las necesidades de producción.
Con la aplicación de biotecnologÃa y el uso de métodos tecnológicos avanzados se podrá en un principio aumentar en 18 por ciento el rendimiento actual, aseguró.
No obstante, lamentó que la ausencia de polÃticas gubernamentales en México frenen el uso de la biotecnologÃa, provocando que los agricultores no tengan opciones de nuevos cultivos por las condiciones ambientales en diversas zonas del paÃs.
Jesús Madrazo reiteró que mientras no exista el marco regulatorio y no se aplique la biotecnologÃa, la brecha entre oferta y demanda crecerá cada año.
Sobre el convenio firmado con BASF, el directivo afirmó que permitirá desarrollar cultivos más productivos y tolerantes a condiciones ambientales adversas como la sequÃa.
Aunque aclaró que cada empresa mantendrá sus propios programas de investigación y descubrimiento de nuevas tecnologÃas, dijo que Monsanto y BASF compartirán en igual porcentaje los gastos de los proyectos seleccionados hasta que el producto llegue al mercado.
Respecto a las ganancias que se obtengan, agregó que Monsanto recibirá 60 por ciento y BASF el 40 por ciento restante, debido a que será a través de los canales de la primera como se comercializarán los productos.
