La trasnacional estadounidense Monsanto y la Confederación Nacional de Productores AgrÃcolas de MaÃz (CNPAM) firmaron el miércoles un acuerdo para constituir un fondo que sirva para proteger las variedades nativas de maÃz mexicano y acercar a los productores a la biotecnologÃa.
Durante el evento, al que asistió como testigo de honor el secretario (ministro) de Agricultura de México, Alberto Cárdenas, Monsanto se comprometió a crear un banco de "germoplasma de maÃz", destacó en un comunicado la Confederación Nacional Campesina (CNC), de la que forma parte la CNPAM.
Este banco permitirá a los campesinos "acceder a semillas mejoradas de alta productividad" porque "los hombres del agro no pueden seguir ajenos a tecnologÃas de punta" que incrementan su productividad, sostuvo la CNC en la nota.
Durante el evento, Cruz López, presidente de la CNC, defendió que "la biotecnologÃa debe ser introducida en el respeto máximo al maÃz mexicano", y aseguró que el convenio firmado con Monsanto beneficiará al 90 por ciento de los agricultores.
El dirigente campesino señaló que la multinacional estadounidense tiene un "interés genuino por trabajar con los pequeños, medianos y grandes productores de maÃz mexicano".
Por su parte, el presidente de Monsanto para la región norte de Latinoamérica, Jesús Madrazo Yris, destacó que el acuerdo combina "la defensa de la riqueza cultural y de biodiversidad que también quieren defender los productores de maÃz mexicano"".
El presidente de la CNPAM, EfraÃn GarcÃa, manifestó que la tecnologÃa de Monsanto permitirá a los miembros de su organización competir con Estados Unidos en mejores condiciones, de cara a la apertura total del maÃz prevista para el 1 de enero de 2008 en el marco del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
Los productores de maÃz podrán utilizar la biotecnologÃa para "competir con mejoras en el rendimiento, en disminución de costos, y en el incremento de volumen de producción de maÃz", apuntó.
Monsanto y la CNPAM unirán además esfuerzos "para la recolección complementaria de maÃces mexicanos que refuercen las colecciones existentes de germoplasma nativo", agregó.
Monsanto en México emplea a alrededor de 750 personas y cuenta con tres plantas de producción de semillas de maÃz.
Organizaciones como Greenpeace acusan a esta compañÃa de presionar al Gobierno para que apruebe la siembra de maÃz transgénico, y considera que en México no están dadas las condiciones para legalizar el maÃz modificado.
El director de la campaña de Transgénicos de Greenpeace México, Gustavo Ampugnani, dijo que desconfÃa del interés "filantrópico" de Monsanto y estimó que posiblemente lo que busca la compañÃa es "firmar un convenio con una organización importante del paÃs para poder acceder fácilmente a un recurso genético".
"La pregunta es ¿a cambio de qué?, probablemente un respaldo de la CNC a la propuesta de Monsanto de realizar siembras experimentales de maÃz transgénico en el norte del paÃs", dijo.
En cambio, el secretario de Agricultura de México, Alberto Cárdenas, ha dicho que el paÃs debe "dar pasos adelante" en el tema de la concesión de permisos para el cultivo de maÃz genéticamente modificado, lo que en la actualidad está prohibido por las autoridades.
