La Generalitat valenciana se ha tomado muy en serio lo de ir sustituyendo los coches actuales por otros que utilicen como combustible los restos de la naranja. Su intención es que en 10 años, el 12% de los vehÃculos funcionen con bioetanol.
La planta valenciana de Ford en Almussafes entregó esta semana un modelo que funciona con bioetanol, y progresivamente la flota de vehÃculos oficiales del gobierno irá sustituyendo los actuales por estos menos contaminantes.
Hay que recordar que el bioetanol se obtiene a partir de naranjas, cuya pulpa y corteza de desecho es sometida a un tratamiento para conseguir este combustible.
En la actualidad, la comunidad valenciana produce cuatro millones de toneladas de naranjas al año, de las que un millón de toneladas se destinan a zumo y suponen medio millón de toneladas de deshecho, según calculan los expertos. Tras varias experiencias realizadas en California, se ha llegado a la conclusión de que, con esa cantidad se producirÃan 37.500.000 litros de bioetanol. Esta cifra permitirÃa suministrar mezcla de combustible para 550.000 vehÃculos.
Además, el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, adelantó que habrá ayudas fiscales para los particulares que apuesten por este tipo de vehÃculos. La previsión, por cierto, es optimista. Según el consejero de Territorio, Esteban González Pons, se espera que, en 10 años, el 12 por ciento de los vehÃculos utilicen ese combustible.
Parece ciencia ficción pero la cosa va en serio. De hecho, la Generalitat ya ha anunciado una lÃnea de subvenciones para introducir surtidores de bio-combustible en las gasolineras de la Comunidad Valenciana.
La idea es instalar surtidores en más de 20 puntos de venta de la comunidad valenciana, para lo cual, la Generalitat está dispuesta a sufragar la mitad del coste de la instalación de los nuevos surtidores.
fuente: Manuel Gil Mercader
