Con la obtención de ese atributo el producto adquiere un lugar de preferencia en el mercado y la empresa que lo ofrece refuerza su imagen verde, además de estimular el uso y desarrollo de tecnologÃas limpias
Promover el diseño, elaboración, comercialización y utilización de productos con efectos reducidos sobre el medio ambiente en todo su ciclo de vida es propósito del Programa de Etiquetado Ambiental de la República de Cuba.
El paÃs posee hoy condiciones favorables para desarrollar e implementar ese mecanismo a partir de su base reglamentaria y normativa, la reanimación de la economÃa y la atención priorizada que ofrece el gobierno a la temática ambiental.
El programa es gestionado directamente por la Oficina Nacional de Normalización, perteneciente al Ministerio de Ciencia, TecnologÃa y Medio Ambiente (CITMA), organismo que realiza ante la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) los trámites de solicitud del Registro Internacional de la etiqueta ambiental para la legitimación mundial de la misma.
Ello permitirá otorgar un distintivo para la diferenciación de los productos verdes y el enfrentamiento de posibles barreras al comercio internacional, asà como proporcionar a los consumidores mejor información sobre las repercusiones ambientales de los productos sin comprometer por ello la seguridad de estos o de los trabajadores, ni afectar las propiedades que hacen que una mercancÃa esté apta para el consumo.
Según explicó Isabel Ayala Avila, especialista del Instituto de Investigaciones en Normalización (ININ), la Etiqueta Ambiental es una marca de conformidad que certifica que los productos estén acordes con las Normas Cubanas y, en su ausencia, con los documentos referentes a la protección del medio ambiente.
La experta señaló que además de proporcionar requisitos que provienen de una evaluación del ciclo de vida de los productos, los mismos son sometidos a un seguimiento periódico por la Oficina para verificar que se mantengan las condiciones que propiciaron la concesión de la Etiqueta.
"En el caso de que la certificación se realice según documentos que reúnen criterios relacionados con la protección del medio ambiente, estos deberán estar disponibles para el público", indicó Ayala.
BENEFICIOS
El otorgamiento de la Etiqueta Ambiental implica la determinación de la conformidad de ese producto con respecto a los requisitos especificados y la evaluación del Sistema de Gestión Ambiental de la entidad productora y/o de servicios, pero de ninguna manera constituye la certificación de dicho Sistema ni de la calidad de los servicios asociados al mismo.
Los beneficios de un Programa de Etiquetado son relevantes tanto en lo económico, lo polÃtico como en lo social, ya que en un paÃs donde predomina la voluntad hacia una protección del medio natural, ello contribuye a elevar el nivel de conciencia ambiental y la preferencia por los productos que obtengan la Etiqueta.
Los resultados de ese programa se fundamentan en las prácticas internacionales y se ajusta al contexto cubano, en el cual será validado de acuerdo con las experiencias nacionales y una vez que sea aplicado a un producto o familia de estos.
El Programa de Etiquetado Ambiental de la República de Cuba debe asegurar a la economÃa nacional un vehÃculo que propicie la mejora continua del desempeño ambiental en todo el ciclo de vida de los productos que la obtengan por medio de la certificación de terceras partes, basada en los resultados satisfactorios de dicho análisis.
La obtención de la etiqueta ambiental otorga al producto un lugar de preferencia en el mercado, propicia la obtención de una imagen verde para la empresa que lo ofrece y estimula el uso y desarrollo de tecnologÃas limpias.
La introducción de estos resultados son de gran relevancia, ya que muchas empresas preocupadas por el impacto que generan sus actividades sobre el medio natural y el cumplimiento de la legislación ambiental vigente y aplicable, comienzan por certificar su Sistema de Gestión Ambiental, y luego se interesan y preocupan por etiquetar sus productos para lo cual podrán ahora acogerse al Programa de Etiquetado Ambiental.
Tiene el derecho de solicitar la Etiqueta Ambiental de la República de Cuba cualquier persona natural o jurÃdica que justifique su condición de representante legal de la empresa que fabrica el producto o presta el servicio.
Se excluye de solicitar esta etiqueta a los medicamentos y los alimentos, los cuales disponen de otros sistemas de certificación que avalan sus cualidades, según normas internacionales.
SU IMAGEN
La Etiqueta se basa en el análisis del Ciclo de Vida del producto (ACV) y supone la concesión de uso de una marca en caso de que el producto o familia de estos cumpla con los criterios ecológicos especÃficos que implican una baja incidencia ambiental.
Para el establecimiento de los criterios ecológicos en las normas y otros documentos, se tendrán en cuenta los elementos que puedan originarse en el ciclo de vida del producto o familia de productos en cuestión, los cuales considerarán la contaminación y degradación del suelo, el agua, la atmósfera, el ruido, el consumo de energÃa y recursos naturales como el hÃdrico, asà como la repercusión en los ecosistemas.
En el caso del ciclo de vida, este abarcará, cuando sea aplicable, las fases de Diseño y desarrollo, Producción/prestación del servicio, Manipulación y almacenamiento, Distribución (incluyendo el envase/embalaje) y Utilización y disposición final.
Las pautas ecológicas estarán a disposición pública con toda transparencia y tendrán validez por tres años.
El establecimiento de criterios ecológicos que permiten la evaluación y concesión de la etiqueta es comprobado por una organización independiente e imparcial, como es el caso de la Oficina Nacional de Normalización.
Que el Programa sea gestionado por una institución del Estado asegura la transparencia de la aplicación del mismo, consistencia de los criterios ambientales y una visión más amplia que busca el consenso entre las diferentes partes interesadas, capacidad de negociación en temas relacionados con el comercio y el medio ambiente.
En el paÃs existe una voluntad polÃtica y jurÃdica en cuanto a las medidas sobre protección del medio ambiente, derivadas tanto de las polÃticas nacionales como de compromisos adquiridos a través de convenios internacionales con las normas y acuerdos de la Organización Mundial del Comercio (OMC), de la que Cuba es miembro desde su fundación.
COMO OBTENERLA
El interesado tiene libre acceso para formular su interés a la Dirección de Evaluación de la Conformidad (DECO) de la Oficina Nacional de Normalización y, en función de la categorÃa de producto que se solicite, será preciso presentar la documentación oportuna que acredite el cumplimiento de los criterios ecológicos.
La documentación variará en función de cada caso y consiste en cuestionario de información general del productor, catálogos y folletos del producto donde se incluyan las instrucciones sobre el uso previsto y su manipulación, declaración de que la empresa del solicitante cumple con la legislación aplicable vigente y evidencias de la implantación del Sistema de Gestión Ambiental.
El costo de la Etiqueta Ambiental estará asociado al de los ensayos que se ejecuten, en los casos necesarios, y al del proceso de certificación.
También deberá incluir los gastos de la certificación y verificación del cumplimiento de los criterios ecológicos establecidos, incluyendo los análisis de laboratorios y el derecho de uso de la Etiqueta Ambiental.
El ETIQUETADO EN EL MERCADO INTERNACIONAL
El primer Programa de Etiquetado Tipo I que aparece es el Angel Azul, de Alemania, que comenzó en 1977, y que en la actualidad sigue siendo el de mayor difusión en el orbe con más de 3 800 productos etiquetados de unas 710 organizaciones dentro y fuera de esa nación europea.
Varios programas parecidos comenzaron a funcionar en los años 90 del siglo anterior en paÃses de Europa, Estados Unidos y Canadá; y desde entonces han tenido un notable aumento.
Hoy existen cerca de 33 programas de este tipo en todo el mundo, aunque esa cifra nunca será exacta, ya que algunos de ellos presentan un nivel de actividad escaso y, por otro lado, continuamente surgen otros nuevos, como ahora en el caso de Cuba.
Lo cierto es que la etiqueta ambiental de un producto a partir de un programa nacional debe responder a los criterios establecidos por ese paÃs, y ser transparente y sometida a acuerdos bilaterales y/o multilaterales de reconocimiento, como puede ser el de la Red Mundial de Ecoetiquetado, conocido por sus siglas en inglés GEN.
Los Programas de Etiquetado Ambiental Tipo I no son muy abundantes en América Latina. Existen en Estados Unidos, Europa y Asia, y forman parte de la Red Mundial de Eco Etiquetado, con 32 paÃses miembros y sede rotativa, la cual radica ahora en Japón.
Un grupo amplio de productos y familias de estos han obtenido alguna de las etiquetas que operan en el mundo. Ejemplo de esos son: equipamiento y materiales de oficina, electrodomésticos, productos de limpieza e higiene doméstica, entre otros.
Una vez que se logre la oficialización internacional de la Marca, Cuba se convertirá en el tercer paÃs en la región que cuenta con un Programa de este tipo.
El Programa de Etiquetado Ambiental de la República de Cuba solo podrá tener una repercusión significativa si también contribuye a incrementar la competitividad de las exportaciones.
Su aplicación es de gran actualidad e impacto en el mercado y, desde el punto de vista ambiental, permitirá que el paÃs cuente con un Programa de Etiquetado Ambiental basado en las prácticas y experiencias internacionales, pero desarrollado para ser aplicado en el contexto nacional.
El Proceso de Legitimación Mundial Etiqueta Ambiental Cubana
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Por Ledys Camacho Casado
Opciones, 16 de Septiembre del 2007
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