Aunque se vetó la iniciativa de ley de promoción y desarrollo de bioenergéticos, la Comisión de Agricultura y GanaderÃa del Congreso insiste en defender intereses agroindustriales, al buscar en otro proyecto asegurar recursos para los mismos, advirtieron organizaciones ambientalistas
Aunque incorpora otras opciones para producir biocombustibles, como las algas o los llamados biocombustibles de segunda generación, como los residuos agrÃcolas y forestales, la nueva iniciativa que discuten los legisladores no asegura la prioridad del cultivo de maÃz para alimentación.
En un comunicado, Greenpeace, la Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras y la Fundación Heinrich Boll, entre otras, consideraron preocupante que la iniciativa promueva las actividades biotecnológicas, ya que con ello se alienta la utilización de transgénicos, los cuales tienen efectos irreversibles en la biodiversidad de México.
Advirtieron que con el déficit de producción de maÃz, la polÃtica de bioenergÃa en el paÃs debe definir explÃcitamente que no se darán subsidios ni apoyos para la producción de etanol, debido a que dicho grano es básico para la alimentación de los mexicanos. Esa polÃtica también deberá involucrar la opinión de la sociedad y el principio de precaución, advierten.
Sin esos requisitos básicos, "existe el gran peligro de que la bioenergÃa se reduzca a la producción de etanol a partir de maÃz y caña de azúcar, por lo que se debe garantizar que la producción de agrocombustibles no será destinada a la exportación y se deberá dar prioridad a la utilización para la demanda energética local.
Las organizaciones demandaron que las secretarÃas de Agricultura, EnergÃa y Medio Ambiente abran públicamente la discusión sobre los programas de producción en la materia para garantizar que cumplan con criterios estrictos de sustentabilidad, tengan como prioridad el abastecimiento del consumo local y que no acentuarán la ya de por sà vulnerable seguridad alimentaria por la que atraviesa México.
