San Salvador - Se ha comprobado que las niñas que consumen soya transgénica pueden empezar a menstruar desde los ocho años y a los niños les puede causar esterilidad, señaló Silvia Riveiro, investigadora del grupo de acción sobre la Erosión, TecnologÃa y Concentración (ETC).
Durante una reunión en la Universidad de El Salvador --en donde también se habló sobre una nueva tecnologÃa, llamada Terminador, para esterilizar las semillas- la investigadora dijo que los efectos de la soya transgénica se debe al alto contenido de fitohormonas, hormonas vegetales que regulan algunas funciones internas de las plantas, como el crecimiento.
La investigadora destacó que son pocos los estudios sobre el impacto de estos productos a la salud, pues "quizá no matan, pero hay altos riesgos al consumirlos", ya que pueden producir alergias, diarrea, gripe, toxicidad y erosiones en la piel; y no hay manera de detectarlos pues las empresas productoras no lo permiten.
Ricarda Steinbrecher, cientÃfica alemana, recalcó por su parte que los transgénicos afectan principalmente a la niñez, a las mujeres embarazadas y al feto ya que contienen bajo nivel de proteÃnas y dañan el sistema inmunológico, también provocan dolores de cabeza y cansancio.
"También se ha podido comprobar que al inhalar o tocar estos quÃmicos pueden provocar problemas de salud en los agricultores, tales como dermatitis, infecciones en la piel y urticaria", explicó Steinbrecher.
Los transgénicos se encuentran en los principales productos de consumo alimenticio, como el maÃz, arroz, papa, papaya, jitomate y soya.
Asimismo, Ricardo Navarro, del Centro Salvadoreño de TecnologÃa Apropiada (Cesta) enfatizó que las empresas productoras de transgénicos tienen como objetivo aumentar su capital, mantener el monopolio y obtener el control corporativo, no les interesa la salud, ni la nutrición de las y los consumidores.
Los transgénicos son controlados principalmente por cinco empresas: Monsanto, Dupont, Basc, Bayer y Syngenta. Cabe destacar que Estados Unidos y Argentina tienen el 80 por ciento de la producción de semillas transgénicas.
"Cualquier paÃs que dé la bienvenida a los transgénicos está vendiendo la soberanÃa alimentaria y beneficia a las empresas, pues la semilla es la iniciadora de la cadena alimenticia", puntualizó Riveiro.
TERMINATOR, CONTRA AGRICULTORES
ETC realizó una gira por Centroamérica con el apoyo de la Fundación Heinrich Böll y con la colaboración de CIMAC para alertar sobre el uso de tecnologÃa Terminator.
Durante la gira, destacaron que Terminator fue desarrollada por las multinacionales de semillas y agroquÃmicos junto con el gobierno de Estados Unidos para impedir que las y los agricultores vuelvan a plantar la semilla que cosecharon, es decir, para esterilizar las semillas.
Asimismo, Riveiro recalcó que de desarrollarse la tecnologÃa Terminator no sólo podrÃa dañar la salud, sino también representarÃa una grave violación a los derechos de las y los agricultores, ya que estos no podrÃan guardar sus propias semillas y cosechar, dependerÃan totalmente de las empresas productoras.
ETC descubrió en 1998 que algunas empresas estaban desarrollando dicha tecnologÃa, inventada por las transnacionales para controlar el monopolio de semillas, la cual aún no se comercializa ni se prueba en el campo, pero se está experimentando en invernaderos de Estados Unidos.
Existe una moratoria sobre Terminator en el Convenio de Diversidad Biológica (CBD), pero las corporaciones y algunos gobiernos intentarán terminarla en la próxima reunión (CBD) que se llevará a cabo en Alemania en 2008.
El grupo ETC terminó sus actividades por Centroamérica en San Salvador, en donde ofrecieron una conferencia de prensa, se reunieron con el consejo de la AlcaldÃa Municipal, y con las y los diputados en la Asamblea Legislativa nacional, en donde ésta se comprometió a crear leyes o mecanismos que impidan la presencia de cualquier tecnologÃa de uso genético en las semillas.
