Inicio Vía Orgánica

LABRAR UN FUTURO COMÚN JUNTO A CHIAPAS Y CUBA

  • LABRAR UN FUTURO COMÚN JUNTO A CHIAPAS Y CUBA
    Andalucia Investiga, 19/6/06
    Derecho al Fuente

Almería lidera un proyecto de investigación internacional junto a las universidades de Chiapas y La Habana. El objetivo es desarrollar un sistema de indicadores de sostenibilidad de desarrollo en áreas rurales de los diferentes países hispanohablantes.

C. García

Almería, Cuba y Chiapas se labran un futuro juntas. Poniendo en común sus conocimientos, estudian sus sistemas agrícolas y cómo afectan a la población y la economía. El objetivo es probar si los programas de desarrollo rural funcionan y cómo pueden mejorarse. Los investigadores almerienses, que llevan ya años estudiando la sostenibilidad de sus sistemas de cultivo, comparten así su metodología con las universidades de La Habana (Cuba) y Chiapas (México). A cambio, los países iberoamericano les muestran nuevas formas de agricultura. Y de paso, de cultura, en general.

Este mes, un comité de profesionales de ambos países sudamericanos han visitando la región andaluza. Se han reunido para exponer los adelantos y los problemas que van encontrando en sus quehaceres. Han conocido, además,los invernaderos y las nuevas alternativas agrícolas almerienses, como el caso de las bodegas ecológicas.

Alfredo Tolón, profesor de la Universidad de Almería y responsable de este proyecto de cooperación internacional, explica los inicios de esta gran aventura transatlántica: "La idea surgió porque a nivel nacional ya estábamos llevando a cabo un sistema de indicadores de sostenibilidad del desarrollo en áreas rurales y pensamos en extenderlo a otros países".

En Almería se analizan exactamente dos zonas que reciben ayudas de programas de desarrollo europeos: Almanzora y la Alpujarra. Se analizan los entornos tanto a nivel cultural, como ambiental y económico. El especialista explica el método que siguen y que ahora exportan a sudamérica: "Primero se hace un diagnóstico global del terreno, se estudian las fuentes de energía, el suelo, la atmósfera, la utilización del agua, la educación, la seguridad, la alimentación y una larga lista de parámetros". Con estos datos sobre la mesa se aportan soluciones a algunas carencias o se va dando la voz de alarma si se ve que se viaja por mal camino. En el caso de Almería, por ejemplo, se están obteniendo conclusiones muy interesantes, como que se ha conseguido fijar la población rural, pero que sin embargo ésta está envejecida; que la Agricultura ecológica se está incrementando o que la concentración de los colegios de secundaria hace necesario el desplazamiento diario de muchos adolescentes a los núcleos de población más importantes.

Por su parte, Carlos Aguilar, responsable del proyecto en la Universidad Autónoma de Chiapas (Méjico), celebra que ésta haya sido la primera vez en la historia que un grupo de investigadores internacionales se centra en la Agricultura de la región. "Es una zona de alta marginación, tanto a nivel nacional como del resto del mundo, y ésta ha sido la primera vez que un proyecto internacional se fija en nosotros", aplaude. En Chiapas se están estudiando dos zonas productoras de maíz, base de la alimentación mejicana. "Son dos áreas muy diferentes, la Selva de Chiapas es una región indígena de agricultura tradicional en la que se utiliza el barbecho y donde estamos suprimiendo la quema del suelo por el uso de abono verde y estamos conservando las semillas de maíz criollas, para que no se pierdan. Por otra parte, trabajamos en La Frailesca, una región con tecnología muy avanzada y que utiliza sobremanera fertilizantes químicos. En este área hacemos una reconversión al sistema orgánico, al uso de abonos orgánicos y al control biológico de las plagas", apunta el especialista mejicano.

Por otra parte, José Manuel Febles es el coordinador del proyecto en la Universidad de La Habana. Él explica que en Cuba se está solucionando el problema del bajo rendimiento de la Agricultura mediante una producción más ecológica. Usando la rotación de cultivos y la utilización de fertilizantes y abonos naturales. El éxito de esta iniciativa hace que se vaya ampliando a otros países iberoamericanos, como Argentina.