El líder campesino y el colaborador de López Obrador pintan un panorama sombrío para el agro y señalan a varios responsables de la situación.
Los mayores beneficiados de la apertura comercial del Tratado de Libre Comercio fueron las familias y los amigos de los ex presidentes de México Carlos Salinas de Gortari y Vicente Fox, quienes incrementaron hasta 10 veces sus fortunas y propiedades en menos de 14 años, aseguraron Max Agustín Correa Hernández, dirigente de la Central Campesina Cardenista, y Mario Di Costanzo, secretario de la Hacienda del gobierno legítimo.
Para México, precisó Correa Hernández, el TLC ha significado la pérdida de 4 millones de empleos rurales, pues "pasamos de nueve millones a casi cinco millones".
Además, dijo, creció la migración, ya que "teníamos 25 mil campesinos que anualmente se iban a Estados Unidos; ahora la cifra aumentó a casi 650 mil personas".
Un campesino mexicano muere a diario, dijo, al intentar cruzar a Estados Unidos y a ello habría que agregar que los precios de los alimentos se han incrementado de manera estrepitosa: "la tortilla aumentó su precio en 700 por ciento, mientras que la carne de pollo, res y cerdo en más de 70 por ciento. ¿Dónde están las bondades del libre comercio?"
Por el contrario, indicó, los grandes empresarios mexicanos encontraron en el TLC una oportunidad para obtener subsidios, acrecentar sus fortunas y sus monopolios.
"No hay que el olvidar que el papá y el hermano del ex presidente Carlos Salinas de Gortari ocupaban cargos importantes en la Conasupo y se dedicaban a la comercialización e importación de algunos productos agropecuarios, como la leche en polvo", afirmó Correa Hernández.
"Ahora valdría escudriñar el conflicto de intereses del gobierno de Felipe Calderón, que se ha negado a renegociar el TLC y a defender a los productores nacionales. Quizá el conflicto tenga que ver con sus aliados, con quienes lo llevaron a ganar la elección presidencial de manera fraudulenta y me refiero a la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales, a Lorenzo Servitje, dueño de Bimbo, quien es el padrino de Alberto Cárdenas Jiménez, secretario de Agricultura".
Vicente Fox y Javier Usabiaga, quien se desempeñaba como su secretario de Agricultura, llegaron a controlar 90 por ciento el mercado de ajonjolí, incluso fundaron una empacadora de papas.
La familia Fox, añadió Mario Di Costanzo, secretario de la Hacienda Pública del gobierno legítimo de Andrés Manuel López Obrador, se vio beneficiado al incrementar las importaciones de zapatos, pero también de legumbres, principalmente de brócoli. "No hay que olvidar que muchas de sus empresas estuvieron en el Fobaproa".
"Javier Usabiaga, mejor conocido como El rey del ajo, es otro de los grandes beneficiarios, ya que extendió su imperio a más de 10 mil hectáreas, donde laboran 5 mil personas".
Los grandes beneficios que han obtenido las familias Fox y Usabiaga no se observan en el resto del agro mexicano, porque la apertura del TLC jamás se acompañó de una política de industrialización y de fomento del mercado interno.
Víctor Suárez Carrera, dirigente Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras Campesinas y del Consejo Nacional de Organizaciones Campesinas, recordó que el subsecretario de Agricultura, Luis Téllez, en la época de Salinas de Gortari, "metió en el TLC el maíz y el frijol sin que sus contrapartes se los exigieran, luego se fue a trabajar a una de las empresas de George Bush padre".
En esa época Eduardo Bours era presidente del Consejo Nacional Agropecuario y fue quien "negoció en favor de los grandes empresarios, como Bachoco, aun cuando afectó a los pequeños productores mexicanos".
En diciembre de 1992, el Tratado de Libre Comercio fue firmado por los presidentes Carlos Salinas de Gortari, George Bush y por el Primer Ministro canadiense, Brian Mulroney.
En enero de 1994, tras ser aprobado por las cámaras legislativas de los tres países firmantes, entró en vigor el TLC el 1 de enero de 1994. Ese día México se despertó con una rebelión de indígenas denominado Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
A partir del levantamiento zapatista sobrevinieron varios acontecimientos que desembocaron en la caída del peso y en la crisis económica más severa que ha enfrentado el país.
Ahora son las organizaciones campesinas las que amenazan con recibir el año con la conformación de una barrera humana en la frontera, con movilizaciones y tomas de dependencias, como son Agricultura y Desarrollo Social, efectuar una gran marcha nacional de todos los puntos rurales hacia el Zócalo de la Ciudad de México, además de realizar bloqueos en aeropuertos y aduanas.
"No nos vamos a detener hasta la firma de un verdadero Pacto Social en el que se apliquen políticas agropecuarias adecuadas, se renegocie el TLCAN, pero sobre todo, que se frene a la alta carestía que nos espera porque el supuesto campo ganador del que habla el secretario de Agricultura sólo es burda publicidad".
Los descontentos abarcarán también a la sociedad en su conjunto, ya que se espera una escalada de precios de hasta 30 por ciento en productos de primera necesidad, como son maíz, sorgo, cereales, huevo, leche, como consecuencia del TLC y del denominado gasolinazo.
"Salinas y Fox, Ganadores del TLC": Correa y Di Costanzo
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Por Blanca Valadez
Milenio, 27 de Diciembre de 2007
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