El gobierno mexicano permite que compañías como Maseca, Minsa, Barcel, Bimbo, Maizoro y Gamesa, entre muchas otras, usen cultivos modificados
Los productos transgénicos significan un riesgo por la falta de información que hay al respecto, en cuanto a sus efectos en el medio ambiente, las consecuencias en la salud de los potenciales consumidores, y porque ponen en peligro la preservación de especies endémicas en el país.
Para Greenpeace, los transgénicos, en pocas palabras "son seres vivos modificados en el laboratorio para agregarles genes con características nuevas, que jamás podrían adquirir de manera natural. Esta tecnología consiste en sacar un gen de una especie para introducirlo en otra, por ejemplo: le meten genes de bacterias al maíz, de peces a verduras o incluso de humanos al arroz y este cambio no se puede ver a simple vista. La Secretaría de Salud NO ha hecho estudios responsables; tampoco ha transcurrido un tiempo suficiente para garantizar que estos organismos nuevos no resultan dañinos para la salud y el medio ambiente".
El organismo internacional apunta que a pesar de esta incertidumbre "el gobierno mexicano permite que grandes compañías fabricantes de alimentos y bebidas como Maseca, Minsa, Barcel, Bimbo, Maizoro y Gamesa, entre muchas otras, usen estos cultivos modificados genéticamente para fabricar alimentos como tostadas, tortillas, refrescos, panes, conservas, alimentos para bebé, golosinas, botanas, lácteos y cervezas".
Pros y contras
El ingeniero Miguel Pérez Zavala, subdirector de Planeación del Instituto Tecnológico del Valle de Morelia (ITVM), detalló que "transgénico significa que un organismo tiene por lo menos un gen extraño a su genoma. Hay diferentes grados de transgénicos, los que tienen un gen de otra planta con cierto parentesco, por ejemplo de la papa con el jitomate, que son de la misma familia; los que tienen uno o más genes de diferentes plantas; los que tienen genes de insectos, bacterias, hongos o de animales; por ejemplo, se dice que el jitomate saladet tiene un gen de pollo que le confiere resistencia en vida de anaquel, o sea que el jitomate tiene mayor tiempo para ser comercializado y consumido sin que pierda sus propiedades nutricionales y de consumo; otro ejemplo (como el algodón) son aquellas especies vegetales a las que se les indujo el o los genes de la bacteria Bacilus thuringiencis, esta bacteria produce toxinas que matan a un gran número de insectos plaga, por lo tanto, estas plantas conocidas como Bt tienen esa capacidad de producir esas toxinas, con ello no es necesario aplicar pesticidas para el control de plagas y no se contamina el medio ambiente, sin embargo, los investigadores que se dedican a este tipo de mejoramiento genético han encontrado que las plagas han desarrollado resistencia a este tipo de plantas transgénicas".
Si bien consideró que se ha observado que los productos transgénicos son una alternativa para contribuir a "limpiar" el medio ambiente de la contaminación inducida por las diversas industrias, así como por la agricultura de la llamada "Revolución verde" de los años de 1940 a 1980-90 "cuyo objetivo era producir alimento en grandes cantidades, hacer mejoramientos genéticos para producir variedades e híbridos nuevos con mejores características, como resistencia a insectos plaga, mayor rendimiento, mayores atributos comerciales y nutricionales como olor, color, sabor, contenido de vitaminas, proteínas, etcétera", también recalcó que hay varios puntos a considerarse: "La pregunta es qué sucederá en los próximos años, cuáles van a ser las consecuencias, los expertos no lo saben, y si lo saben, no quieren dar a conocer la información".
El especialista comentó que "para el presente siglo las personas debemos tener un cambio de actitud, informarnos, educarnos, trabajar ética y profesionalmente, y vivir como mejor se pueda de acuerdo con nuestras posibilidades, pero sin afectar al medio ambiente, cuidando los recursos naturales principalmente el agua, suelo y aire, por inercia la flora y fauna silvestre serán también beneficiadas; por ello es necesario reciclar la basura, cuidar el agua, no destruir bosques y selvas.
"La agricultura sustentable, o agricultura orgánica, o agricultura protegida, lleva esa connotación, producir alimento sin afectar el medio ambiente y al humano, producir alimento inocuo, es decir, alimento sano sin residuos de químicos o patógenos que afecten la salud del humano o de los animales".
A largo plazo
Los riesgos que implica el uso de estos productos están en que se desconoce cómo se van a comportar en el ambiente, en situaciones distintas a aquellas en las que fueron creados "además de que se ignora si representan un riesgo para el consumo animal o humano".
La organización ecologista Greenpeace ha hecho varias alertas sobre el hecho de liberar a los organismos transgénicos "pues se podrían generar problemas ambientales a mediano y largo plazos, que se sumarían a los existentes. Los posibles efectos pueden no ser evidentes en las primeras generaciones que adquirieron la modificación, sino años después; entre ellos destacan: acentuar la pérdida de variedades criollas y comerciales (erosión genética) por la sustitución de estos cultivos innovadores en los que se busca la homogeneidad de materiales; una vez ocurrido el flujo genético, si las especies que adquieran los transgenes mantienen las ventajas adaptativas introducidas, pueden desplazar a otras especies del mismo ecosistema; las condiciones ambientales pueden traer efectos negativos en el desarrollo de las especies que adquirieron los transgenes; acelerar el desarrollo de resistencia de los organismos patógenos para los que se diseñaron los cultivos. En el caso de la resistencia a insectos (presente en 29 por ciento de los cultivos transgénicos comerciales) las plantas producen su insecticida durante toda su vida y esto significa la exposición en todo momento de los insectos plaga a un factor de presión, que en cualquier ser vivo obliga a desarrollar mecanismos de resistencia".
El punto toral de la discusión está en que la dispersión de transgenes es irreversible, considerando que los organismos vivos tenemos como característica la capacidad de reproducirnos y dejar progenie con una información genética particular. Es en este sentido, la modificación genética "no es como la aplicación de un producto agroquímico, que cuando se detecta que causa daño se deja de usar. En este caso, tiene que hacerse un análisis a largo plazo y pensar en otras generaciones que enfrentarán el problema".
En concreto, ya hay muchos casos de productos ya comercializados que han tenido que retirarse del mercado porque se comprobó, luego de dañar a muchas personas, que sí tenían efectos directos o colaterales en la salud, reseña la organización, ya que no es fácil detectar los efectos negativos en la salud humana.
Antibióticos
Uno de los aspectos más preocupantes es cuando los genes introducidos puedan ser alergénicos, ya que cuando son resistentes a ciertos antibióticos y no tienen ninguna función en la planta a la que son introducidos (ya que sólo sirven a los biólogos moleculares como "marcadores") "expertos en microbiología han manifestado que estos genes pueden transferirse a bacterias intestinales de humanos y animales a través de la alimentación, así como a otros microorganismos que habiten en el ambiente. Los microorganismos que puedan integrar estos genes en su material genético serían resistentes al antibiótico; esto es muy preocupante en el caso de bacterias patógenas".
Al respecto, como refiere Greenpeace, diversas instituciones internacionales han alertado contra su utilización, como han sido la Unidad de Agentes Bacterianos del Instituto Pasteur; el Consejo Médico de Berlín; la Asociación Médica Británica, y los gobiernos de Suiza, Alemania, Francia, Reino Unido, Grecia, Luxemburgo, Austria, Estados Unidos, Noruega, e India.
En México, aunque Greenpeace entregó a la Secretaría de Salud información sobre la resistencia a antibióticos y el maíz Bt de Novartis, una de las variedades transgénicas que se importan de Estados Unidos "se desconoce si la dependencia tomó medidas al respecto. Igualmente ignoramos si se han tomado medidas con relación al consumo animal".
Agricultura transgénica
Los campesinos en general no pueden pagar estos nuevos cultivos, y no obstante, su siembra se puede contaminar por el flujo genético. Además de la presencia de nuevos genes dentro de los cultivos, los campesinos también pueden llegar a tener un problema legal, ya que los transgenes están patentados y por su utilización deberán pagar a las empresas transnacionales como Monsanto por su aplicación, aunque hayan sido ajenos a la inoculación de sus campos, por el proceso natural de la polinización de las plantas.
Peticiones de Greenpeace
"Es necesaria una propuesta de legislación en bioseguridad amplia que abarque todos los tipos de organismos transgénico-genéticos que pueden generarse y ser liberados intencional y accidentalmente al ambiente. Debe quedar la posibilidad de integrar elementos que por el momento no se consideren posibles, pues esta tecnología es muy dinámica y en poco tiempo se podrían generar escenarios no imaginados y no controlables.
"Se requiere una evaluación de riesgo; la legislación debe regular todas las etapas que involucran a los organismos transgénicos: uso, monitoreo, vigilancia del traslado e identificación del producto vía el etiquetado indicando el origen y cómo obtener más información".
El personal que maneje transgénicos debe ser capacitado para ello, debe haber un manejo claro y transparente de la información, así como hacer responsable que obligue a quienes desarrollan esta tecnología, precisa la organización.
También se debe obligar a responder ante la posibilidad de daños a la población y los ecosistemas a las industrias, que además "han obtenido ganancias millonarias gracias a que la población consume sus productos, pero la población está desprotegida ante cualquier daño".
Una de las peticiones más importantes estriba en la necesidad de un etiquetado de los productos comerciales que contengan organismos transgénicos o derivados de éstos, ya que "en México estamos comiendo transgénicos sin saberlo".
Transgénicos, Un Riesgo en Germinación
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Rumbo de México, 23 de Enero de 2008
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