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.. Campaigning for Food Safety, Organic Agriculture,
Fair Trade & Sustainability.
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Trabajadores agrícolas dejan vacío 'Salad Bowl' de EEUU Lunes 1 de Mayo Por Michael Kahn SALINAS, California (Reuters) - El inmigrante ilegal Ray Martínez paga impuestos, compra en las tiendas locales y trabaja jornadas diarias de 12 horas en la rica región agrícola conocida como el "Salad Bowl" de Estados Unidos, donde crece el 75 por ciento de la lechuga del país norteamericano. Al igual que los cientos de sus colegas agricultores en el Salinas Valley de California -algunos legales, pero muchos otros no- Martínez se quedó en su casa el lunes en apoyo a un boicot nacional y en protesta a la legislación que podría ficharlos como criminales. "Con suerte, esto nos dará la oportunidad de obtener un estatus legal," dijo Martínez, un mexicano de 26 años quien cumple con un arduo trabajo en una granja de cultivos orgánicos por menos de 7 dólares por hora. "Nosotros pagamos impuestos y hacemos trabajos importantes que otros no quieren hacer," agregó. El Departamento del Trabajo de Estados Unidos estima que un 53 por ciento de los trabajadres agrícolas de la nación son indocumentados, aunque obreros y organizadores de sindicatos dicen que esa cifra se aproxima al 80 por ciento en el Salinas Valley. El sindicato Trabajadores Agrícolas Unidos ha intentado desde hace tiempo organizar a los trabajadores de la región que se hizo famosa a través de las novelas de John Steinbeck. Con sólo 96 kilómetros de longitud y 8 kilómetros de ancho, la región produce lechuga y brocoli todo el año, haciendo de su industria agrícola de 3.400 millones de dólares una importante fuente de alimentos para el país. "Uno ve los vegetales en las tiendas. ¿Quién los va a recoger?," se preguntó José Hernández, quien tiene estatus legal y trabaja en una granja de hongos. "Si las compañías dicen que necesitan papeles, ¿Quién hará los trabajos? Nadie," agregó. Durante los fines de semana, los conductores que viajan a través de la autopista 101 pueden observar los grupos de trabajadores en los campos con bandanas de colores para protegerse de los fuertes rayos del sol californiano. Pero en la mañana del lunes, los campos estaban vacios debido a que los trabajadores respondieron a los llamados de quedarse en casa. Efrén Barajas, vicepresidente del sindicato Trabajadores Agrícolas Unidos, catalogó el día como un éxito y agregó que la cooperación de los trabajadores era clave. "Esto demostrará que estamos unidos y que este asunto debe ser resuelto," dijo Barajas en el estacionamiento de un supermercado. "Hace una semana no sabía si esto pasaría," indicó. Este día también marca una poco frencuente ocasión en la que los trabajadores y los sindicatos concuerdan. Jim Bogart, portavoz de la Grower-Shipper Association, estuvo de acuerdo en que la abrumadora fuerza laboral latina cubre los trabajos críticos que nadie desea. "Si de repente esas personas no están disponibles, eso tendría un devastador impacto, agregó. Pagados por lo que recogen, los trabajadores pueden ganar cerca del salario mínimo estatal de 6,75 dólares la hora, lo que les permite enviar remesas a su familias en México. Un reciente estudio realizado por la Federación Estadounidense de Oficinas Agrícolas mostró que una debacle en la fuerza laboral ilegal causaría pérdidas en la producción agrícola de Estados Unidos por entre 5.000 y 9.000 millones de dólares en los primeros tres años y hasta 12.000 millones en cuatro o más años. "Nosotros sólo queremos sacar adelante a nuestras familias," dijo José Antonio Salinas, quien llegó de México hace 24 años sin documentos y ahora trabaja legalmente en el área. "Deberíamos recibir el mismo respeto que los demás," precisó.
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