¿ Un sistema mundial de patentes?
El Tratado sobre el Derecho Sustantivo de Patentes de la OMPI
GRAIN
1 Octubre 2003
Durante tres años, un Nuevo Tratado Internacional de Patentes
ha estado bajo negociación en la Organización Mundial
de la Propiedad Intelectual (OMPI) en Ginebra. Este Tratado sobre el
Derecho Sustantivo de Patentes (TDSP) podría remover la mayor
parte de la flexibilidad nacional que queda en los sistemas de patentes
y allanar el camino para una futura patente mundial concedida directamente
por la OMPI. [1]. Esta es una perspectiva atractiva para las corporaciones
transnacionales y las grandes potencias como los Estados Unidos y la
Unión Europea, quienes ven a las patentes como el instrumento
de primer orden para controlar una economía globalizada. Pero
un sistema mundial de patentes son malas noticias para los países
en desarrollo y sus ciudadanos, quienes podrían perder incluso
la limitada libertad dejada por los Acuerdos TRIPS de la OMC para ajustar
el sistema de patentes a las metas de desarrollo nacional. Sin embargo,
no es demasiado tarde para que el mundo en desarrollo diga “No
gracias” y detenga el proceso de negociaciones.
Un sistema realmente global de patentes, con una oficina central expidiendo
patentes válidas en cualquier país del mundo, ha sido
durante mucho tiempo un sueño entre las corporaciones transnacionales
y los estrategas del sistema de patentes. Antes de los Acuerdos sobre
Derechos de Propiedad Intelectual ligados al Comercio (TRIPs) de la
OMC, fue considerado como un sueño imposible, porque la completa
armonización necesaria no parecía políticamente
alcanzable. La OMPI había sido repetidamente puesta a prueba
y fracasado; el intento más reciente fue durante la década
del 80. Por esto fue que la industria persuadió a los gobiernos
a trasladar los temas de patentes a las negociaciones de la OMC, donde
la presión política podía ser organizada en niveles
mucho más altos que en la OMPI, que es un cuerpo técnico
con limitada autoridad o experiencia política. [2]
El traslado de los temas de patentes a la OMC fue un éxito estrepitoso
desde el punto de vista de las corporaciones transnacionales, los usuarios
y beneficiarios primordiales de las patentes. Mediante el establecimiento
de un nuevo y mucho más alto piso de armonización, implementado
a través del sistema de sanciones comerciales de la OMC, los
TRIPS impusieron estándares de patentamiento de los países
desarrollados en el conjunto del mundo en desarrollo de un solo golpe.
Las patentes sobre productos farmacéuticos y organismos vivos
pasaron a ser obligatorios, mientras que las posibilidades de agregar
incentivos de desarrollo, tales como una condición para la elaboración
local de la patente [3] fueron radicalmente restringidas.
Esta armonización, lejana de alcanzar, fue “vendida”
a los países en desarrollo renuentes con el fundamento que un
acuerdo multilateral sobre patentes significaría el fin para
las presiones bilaterales de los países ricos para fortalecer
más aún su sistema nacional de patentes. En la práctica,
ha sucedido absolutamente lo opuesto. Los TRIPS han dado inicio a una
nueva ola de demandas bilaterales más extremas desde los Estados
Unidos, la Unión Europea y otros países desarrollados.
Hoy, tan pronto como se negocia un acuerdo de cooperación para
el comercio, la inversión o el desarrollo, entre un país
rico y uno pobre, las cláusulas que exigen protección
de patentes “TRIPS- plus” se presentan como una condición
de acceso al mercado, las inversiones directas o incluso la asistencia
al desarrollo. [4]
Esta ofensiva implacable contra los indefensos refleja la rápidamente
creciente importancia de las patentes y otros derechos de propiedad
intelectual (DPIs) como los instrumentos primordiales de control sobre
la economía globalizada. Cuando la producción de bienes
tangibles se traslada cada vez más a los países más
pobres, la fuerte protección de los DPI se transforma en absolutamente
crucial para los ricos. En muchos casos, ellos no venden los bienes
como tales, sino solo su componente de DPI. Sin derechos legales lo
más fuertes posibles, ellos quizá tengan que compartir
sus riquezas un poco más equitativamente con aquellos que las
producen. En consecuencia, las patentes son actualmente más valiosas
que las fábricas, y la fuerza de las compañías
se mide cada vez más por el valor de su cartera de patentes y
no por su capacidad productiva.
Paradójicamente, los TRIPS dieron a la OMPI un rol nuevo y mucho
más fuerte, a pesar de sus fracasos previos en satisfacer las
demandas de armonización de la industria. En cooperación
cercana con el secretariado de la OMC, la OMPI ha sido instrumental
en la implementación de las normas de TRIPS en los países
en desarrollo, muchas veces aprovechando la oportunidad para delinear
y recomendar la legislación TRIPS-plus. En este rol, la OMPI
ha dado empuje a su propia agenda pro-patentes antes que servido a los
mejores intereses de sus clientes. Los países de África
Occidental fueron aconsejados para implementar TRIPS muy por encima
de sus compromisos como Países Menos Desarrollados (PMDs), y
contra el uso de la flexibilidad que los TRIPs permiten para licencias
obligatorias o importaciones paralelas. En Camboya, la OMPI de alguna
manera falló en informar al gobierno que, como PMD, no estaba
obligado a conceder patentes sobre productos farmacéuticos antes
del 2016. [5]
Los TRIPS crearon las condiciones para revivir el sueño de la
patente mundial. La OMPI rápidamente reconoció que los
TRIPS proporcionaron un escalón para el siguiente nivel de armonización.
Desde que los TRIPS entraron en vigencia en 1995, la OMPI ha estado
trabajando duro en las tres piezas claves de una estrategia para crear
un sistema mundial de patentes con la OMPI al mando (Ver cuadro). La
OMPI es bastante sincera acerca de esto. Incluso el Director General
Kamal Idris ha puesto a disposición para este fin, una inusual
lista de aspiraciones institucionales, conocida como la Agenda de Patentes
(ver cuadro).
TDSP – El corazón del tema
El TDSP (Tratado sobre el Derecho Sustantivo de Patentes) es el núcleo
político de la Agenda de Patentes. Se ocupa de la sustancia de
las patentes, de qué puede y no puede ser patentado, bajo qué
condiciones y con qué efectos. Si tales asuntos no están
armonizados, no puede haber nunca una patente mundial, no importa cuán
uniformes y adecuadas lleguen a ser las formalidades y procedimientos.
No sorprendentemente, el TDSP es la pieza más difícil
del rompecabezas para la OMPI. Las leyes de Patentes han sido históricamente
y desde siempre del ámbito nacional, y los gobiernos individuales
están muy poco dispuestos a renunciar a su libertad para decidir
sobre las reglas de patentabilidad. A pesar de que un cierto número
de tratados, con origen en la Convención de París en 1883,
han creado un régimen de reconocimiento mutuo entre sistemas
nacionales de patentes, ha habido muy poca armonización sustantiva
en el nivel mundial. Los TRIPS fueron el primer tratado internacional
que prescribe normas mínimas para los temas centrales como el
contenido de las patentes, el término de protección, o
los mecanismos de ejecución.
El TDSP tiene la intención de dar un importante paso adelante.
Los TRIPS definen un piso de armonización (el estándar
mínimo), pero el TDSP elevará el piso y agregará
un techo. El piso será elevado muy por encima del establecido
por los TRIPS. Pero habrá también un estándar máximo,
una prohibición categórica sobre criterios de patentabilidad
adicionales. Mientras hoy los países son libres para crear cualquier
condición adicional para conceder una patente a menos que la
materia esté explícitamente regulada por TRIPS, en el
futuro ellos tendrían solamente tales opciones si el TDSP los
especifica en forma explícita.
Este es un cambio verdaderamente revolucionario, pero necesario si
la patente mundial se transforma en realidad. Para que las patentes
sean concedidas centralmente con validez mundial, los gobiernos del
mundo deben estar de acuerdo en dar de baja a las diferencias nacionales
y adoptar un derecho de patentes común.
Diferente de los TRIPS
El TSDP es una secuela directa de los TRIPS. Pero existen algunas diferencias
importantes en términos de procesos y políticas. Una razón
principal para el éxito de los TRIPS fue que abarcó solamente
“los estándares de protección en los que los países
desarrollados podrían estar de acuerdo entre ellos mismos”
. La base para la fuerte alianza entre Unión Europea-Estados
Unidos-Japón -conocida en el mundo de las patentes como la “Trilateral”
– fue que ninguno de ellos tuvo que agregar o cambiar nada de
importancia en sus leyes de patentes para cumplir con los acuerdos TRIPS.
Se trataba, en todas partes, de cambiar las reglas para los países
en desarrollo. Todo lo que podría haber dividido a los países
desarrollados fue cuidadosamente mantenido fuera del alcance de los
TRIPS.
El TDSP, en contraste, trata, ante todo, de allanar las diferencias
persistentes entre los países de la Trilateral. Esto parecería
una labor mucho más fácil. Los cambios involucrados son
bastante limitados comparados con la reorganización al por mayor
que implicaron los TRIPS para los países en desarrollo. No obstante,
la armonización entre los poderes de la Trilateral será
mucho más difícil políticamente de lo que fue para
el resto del mundo armonizar su nivel de consenso en los TRIPS.
Otra diferencia importante es que los TRIPS podrían ser aplicados
forzosamente a través de su anexión al paquete completo
de la OMC . Los países en desarrollo se enfrentaron con la opción
de aceptar los TRIPS como una parte del paquete o no ser parte de la
OMC en su totalidad. La mayoría de ellos aceptaron los TRIPS
como un mal necesario con el propósito de asegurarse los beneficios
esperados del comercio y otras áreas, en particular el mejor
acceso a los mercados de los países desarrollados para sus exportaciones
agrícolas y textiles. El TDSP está siendo negociado en
un contexto muy diferente. No existen cartas en la manga disponibles,
ninguna oportunidad para comerciar manzanas por peras. Cualquier compromiso
debe ser acuñado dentro de los límites del propio sistema
de patentes.
Formalmente hablando, firmar el TDSP será opcional. Los países
pueden aceptar los tratados de la OMPI en base al caso-por-caso, en
contraste con el principio de negociación amplia (“compromiso
único”) que rige la OMC. Pero en la práctica se
ejercería considerable presión sobre todos los miembros
de la OMPI para asociarse. Algo distinto de los tratados más
especializados de la OMPI, el TDSP será a tal grado central para
el futuro del sistema de patentes –ciertamente, las estructuras
de poder en la economía global- que será difícil
optar por quedarse fuera.
Asuntos Centrales
¿Cuáles son los asuntos centrales en la negociación
del TDSP? ¿Qué cambiaría probablemente si los países
al fin acuerdan en un texto para el tratado?
1. Concentración de poder
Inevitablemente el TDSP podría conducir a una concentración
de poder adicional sobre el sistema de patentes en manos de la OMPI
y la oficina mayor de patentes. Los ganadores serían principalmente
los países de la Trilateral, pero también otros países
desarrollados y posiblemente alguno de los más grandes países
en desarrollo. Esto es en parte porque la armonización tendría
lugar mayormente en los términos de los países dominantes
y reflejaría sus prioridades políticas. Los países
ricos estiman cada vez más el sistema de patentes como su herramienta
primordial de control económico global. No hay ninguna razón
para creer que ellos voluntariamente acordarían en hacer esa
herramienta menos filosa.
La concentración de poder sería también el inevitable
resultado de las realidades prácticas de la vida diaria en las
oficinas de patentes. La examinación de patentes es un asunto
muy complejo tanto técnica como legalmente. Ya existe una fuerte
tendencia de las oficinas de patentes más pequeñas a confiar
extensamente en la OMPI y de las oficinas más grandes en diversas
consideraciones, desde el desarrollo de políticas y entrenamiento
de personal a la examinación actual y concesión de patentes.
El TDSP no sólo dejaría poco espacio legal para las adaptaciones
nacionales. También despojaría a los países más
pequeños o más pobres de los incentivos para mantener
la capacidad de examinar patentes en el ámbito nacional. Incluso
fuera de la patente mundial actual, es probable que con el tiempo lo
principal de la actividad de examinación de patentes estaría
concentrada en un puñado de grandes oficinas, logrando efectivamente
la armonización global sin ninguna necesidad de un acuerdo formal.
2. Menos excepciones de patentabilidad
El único asunto sustantivo que divide a los países de
la Trilateral es la cuestión de los límites de patentabilidad.
Los Estados Unidos permiten patentes sobre prácticamente cualquier
cosa, mientras Japón y en particular la Unión Europea
tienen límites más estrictos.
Existen dos aspectos principales del asunto. Uno es que las excepciones
nacionales de patentabilidad deben estar permitidas. Los Estados Unidos
no quieren ninguna. La Unión Europea ha defendido hasta ahora
las excepciones permitidas bajo TRIPS: para la moralidad y el orden
público, y para plantas y animales.
El otro aspecto es si una invención patentada debe tener carácter
técnico. Bajo los TRIPS, las patentes deben estar disponibles
“en todos los campos de la tecnología”, pero no para
contenidos no tecnológicos. En la ley de Estados Unidos no existe
tal limitación, lo que significa que cosas como programas de
computadora y “métodos comerciales” pueden también
ser patentados.
Aún cuando Estados Unidos está bastante aislado en su
insistencia en la eliminación de las excepciones presentes de
patentabilidad, es muy probable que tuviera algún éxito
en un compromiso final, simplemente porque la Unión Europea y
Japón tienen poco para ofrecer a cambio de las concesiones de
Estados Unidos (ver abajo). La Unión Europea es la más
propensa a dar la excepción del patentamiento a la vida. En la
práctica, la Unión Europea (UE) ya concede patentes sobre
plantas y animales de casi exactamente el mismo alcance que los Estados
Unidos. Esto es posible porque hay una diferencia pequeña pero
crucial entre el texto de los TRIPS y el de la Convención Europea
de Patentes (CEP). Donde los TRIPS permiten exclusión de “plantas
y animales”, la CEP sólo excluye “variedades de plantas
y animales”. Esto es (torcidamente) interpretado por las oficinas
de patentes europeas para dar a entender que las patentes sobre plantas
y animales están muy bien, siempre y cuando la aplicación
no sea para una “variedad” sino para alguna otra categoría
como “especies”, “línea de reproducción”
o cualquier otra. A raíz de esto, la UE pudo fácilmente
aceptar un cambio similar de redacción en el TDSP sin ninguna
consecuencia para su propia práctica de patentes. Ni uno ni otro
sería un problema para Japón u otros países desarrollados.
El cambio tendría impacto sólo en los países en
desarrollo, mucho de los cuales aún exceptúan plantas
y animales.
3. Compromisos culturales y de idioma
Los asuntos principales que restan son más acerca de la cultura
y el idioma que de la sustancia. Esto no supone que serán fácilmente
resueltos. Los gobiernos tienden a ser extremadamente renuentes a abandonar
sus prácticas y hábitos arraigados. Pero los cambios implicados
no representarán ninguna diferencia sustancial para la forma
en que el sistema de patentes funcione.
El más importante de los asuntos culturales es la división
entre los principios primer inventor y primer solicitante. Estados Unidos
está solo en su insistencia para conceder patentes en base a
la fecha de invención antes que la fecha de solicitud. Es obvio
para todos aquellos involucrados que no habrá TDSP a menos que
Estados Unidos esté de acuerdo en cambiar su sistema. Pero el
asunto es tan delicado que incluso no está mencionado en el texto
del borrador del TDSP. Dentro de Estados Unidos, las grandes corporaciones
están por lo general preparadas para aceptar esta modificación
a cambio de las ventajas que les traería la armonización
en todo el mundo. Pero la elocuente minoría de pequeños
inventores, con considerable apoyo político, defiende con pasión
el principio primer inventor como la única base justa para las
patentes.
Un asunto estrechamente relacionado es el plazo de gracia, que es un
componente necesario del sistema primer inventor. Esto significa que
un inventor tiene permitido un cierto plazo entre la fecha de invención
y la de solicitud, durante el cual la información acerca de la
invención puede ser circulada sin invalidar la pretensión
de patente. Incluso si eventualmente Estados Unidos desistiera del principio
primer inventor, quiere mantener el plazo de gracia y también
hacerlo obligatorio bajo el TDSP, algo que la mayoría de los
otros países parecen preparados a aceptar, al menos con algunas
condiciones.
Otro asunto cultural que ha ocupado mucho tiempo de negociación
es si una patente debe exigir “aplicabilidad industrial”
(UE y la mayoría de los otros) o “utilidad” (Estados
Unidos y algunos otros). En los TRIPS, el problema fue evitado mediante
el uso de ambos términos en paralelo. Mientras existen algunas
analogías con la discusión alrededor del “carácter
técnico”, desde los documentos de la OMPI parece que no
existen en realidad diferencias consistentes en la práctica entre
los países que usan una o la otra.
Asuntos Técnicos
Además de los grandes asuntos políticos existen un gran
número de asuntos menores de carácter más técnico,
algunos de los cuales pueden tener consecuencias prácticas. Por
ejemplo, existe una tendencia en la práctica de Estados Unidos
a ser más favorable a los solicitantes y tener menos en cuenta
los intereses de las terceras partes. Este es el caso relativo a las
reglas para cambios y enmiendas para patentes después de ser
registradas. Pero existen también instancias donde la UE es más
elástica, como respecto a los requerimientos de descripción
para los microorganismos depositados. La resolución de tales
asuntos influenciará cuán fuertemente el sistema de patentes
promoverá los monopolios de la tecnología.
Existe también una cláusula técnica que sería
importante para contrarrestar la biopiratería y la apropiación
indebida del conocimiento tradicional. Es el artículo sobre el
arte previo, que simplemente afirma que el arte previo será “toda
información que ha estado disponible para el público en
cualquier lugar del mundo en cualquier forma”. Esto puede aparecer
como evidente, pero significaría un cambio trascendental para
la práctica presente de los Estados Unidos, que sólo toma
en cuenta en forma completa información puesta a disposición
dentro de los límites de Estados Unidos. Fuera de Estados Unidos,
la información es sólo considerada arte previo si existe
en forma escrita. Este ha sido un factor importante en muchos de los
notorios casos de biopiratería, por ejemplo en el caso del neem,
donde el neem fue patentado en los Estados Unidos a pesar de la historia
de uso anterior por cientos de años en el Sur de Asia. Dado que
el arte previo fue transmitido principalmente en forma oral, como habitualmente
se transmite el conocimiento tradicional, no contó como prueba
hasta que un antiguo texto sánscrito fue encontrado para demostrar
el caso.
Políticas Complicadas
Distinta a la negociación de TRIPS, que fue estrictamente un
tema de países desarrollados contra países en desarrollo,
las políticas del TDSP se han vuelto bastante complicadas.
Hay un solo objetivo que parece ser compartido entre todos los actores:
reducir el volumen de trabajo en las oficinas de patentes. Enfrentados
con un siempre creciente número de aplicaciones y un similar
incremento de la complejidad técnica, grandes y pequeñas
oficinas han tenido dificultades en mantener un ritmo de acción
uniforme en el trabajo. [7] Cuanto más similares llegan a ser
las reglas de patentabilidad, las diferentes oficinas pueden confiar
en el trabajo de otros. Las ventajas serían incluso más
extensas por el lado de los solicitantes. Con menos diferencias entre
las legislaciones nacionales, las solicitudes podrían ser reutilizadas
de país a país, traduciéndose en ahorros sustanciales
para los solicitantes - en primer lugar, las corporaciones transnacionales.
Pero aparte del asunto de la carga laboral, las fuerzas motivadoras
que impulsan a los variados actores son muy diferentes. La OMPI misma
es la única parte que exhibe claro entusiasmo por el proyecto
de armonización. [8] Esto no es sorprendente. El éxito
del sistema TCP ha hecho a la OMPI rica y poderosa. Cada paso ulterior
hacia las patentes globales la fortalezca probablemente aún más,
y no cabe duda que muchos de los mandamases sueñan con la eventual
transformación de la OMPI en una Oficina Mundial de Patentes.
Los aliados más cercanos de la OMPI son lo que se conoce como
el “grupo de usuarios”, los representantes de las corporaciones
y el comercio de patentes, quienes son tradicionalmente los únicos
observadores de ONGs en los encuentros de la OMPI. Ellos frecuentemente
toman parte muy activa en las discusiones, acercándose mucho
al rol de partes negociadoras. [9] Mientras el “grupo de usuarios”
está frecuentemente dividido sobre asuntos individuales a lo
largo de líneas regionales, su empeño para la armonización
es generalmente más fuerte que el de los gobiernos.
Entre los gobiernos, Estados Unidos es el único intencionalmente
comprometido en algún tipo de ofensiva. El gobierno de Estados
Unidos se da cuenta que alguna de las idiosincracias de sus leyes de
patentes, en particular el modelo primer inventor, no sobrevivirá
con el paso del tiempo. La opinión está cambiando de dirección
lentamente dentro de los mismos Estados Unidos. Las corporaciones transnacionales
con base en los Estados Unidos distinguen particularmente las desventajas
de tener que negociar con un sistema excepcional estadounidense. Ante
esto, Estados Unidos está examinando qué tipo de concesiones
podría “estrujar” del resto del mundo a cambio de
abandonar el modelo primer inventor más temprano que tarde. En
lo que está particularmente interesado es en expandir el alcance
y el poderío del sistema de patentes, reduciendo por ejemplo
las excepciones a la patentabilidad o eliminando los requerimientos
de “carácter técnico”.
La UE toma una posición muy defensiva. Su meta parece ser que
si hay armonización ulterior, debe estar basada en la tradición
legal europea, con tan pocas concesiones como sea posible para los Estados
Unidos. Pero la UE, ciertamente, no quiere ser vista como un obstáculo
para el TDSP. Bajo presión, con certeza se comprometería
con Estados Unidos con el propósito de salvar al TDSP del fracaso.
Japón, el tercer miembro de la alianza Trilateral, toma una
postura defensiva similar a la UE, y es con frecuencia apoyado por Corea.
Australia y Nueva Zelandia están más cerca de los Estados
Unidos en términos de tradiciones legales. Canadá y Suiza
también toman una posición intermedia, aunque más
por razones políticas que históricas.
Iniciativas de los países en desarrollo
A pesar de representar la mayoría de los miembros de la OMPI,
los países en desarrollo inicialmente se apegaron a su rol tradicional
en las negociaciones, por lo común pasivo. Pero desde 2002, ellos
han tenido un rol más activo y han puesto sobre la mesa un número
importante de enmiendas para el texto del TDSP. La mayor parte de estas
se ocupó de asuntos centrales de cuán lejos debe ir la
armonización y qué excepciones a la patentabilidad deben
ser permitidas.
Los países de América Latina han puesto sobre la mesa
enmiendas que:
• permitirían a un país hacer excepciones al tratado
con el propósito de cumplir sus obligaciones para proteger los
recursos genéticos, el conocimiento tradicional o el medio ambiente,
o para proteger la salud pública o el interés en el desarrollo
socioeconómico, científico y tecnológico.
• permitiría el rechazo de solicitudes de patentes si
ellas no cumplen con las leyes aplicables relativas a la salud pública,
acceso a los recursos genéticos, conocimiento tradicional u otras
áreas de interés público.
Otros países en desarrollo han puesto sobre la mesa enmiendas
que:
• agregarían una condición para declarar el origen
de los materiales biológicos usados en las invenciones pretendidas
y el acatamiento al consentimiento previo informado (CPI) exigidos en
las normativas sobre acceso a los recursos genéticos;
• suprimirían enteramente la prohibición contra
las condiciones nacionales adicionales sobre aplicaciones de patentes.
Todas menos una de estas enmiendas darían a los gobiernos más
libertad en el diseño de sus sistemas de patentes para los objetivos
de la política nacional y reduciría el nivel de armonización
en el TDSP.
De forma previsible, los países desarrollados y la OMPI respondieron
con alarma. Las enmiendas fueron interpretadas como una amenaza para
la negociación completa. La OMPI llegó a negarse a poner
las primeras enmiendas dentro del borrador del tratado, pasando por
alto en forma total las prácticas establecidas. Los países
en desarrollo por supuesto insistieron, y la OMPI tuvo que aceptar.
Una de las enmiendas es, no obstante, perfectamente compatible con
el objetivo de la armonización. La enmienda acerca de la declaración
de origen y el CPI apunta a mejorar el acatamiento de la Convención
de Diversidad Biológica de la ONU, y no hay razón por
la cual las leyes de patentes no puedan ser armonizadas con esta regla
incluida, antes que sin ella. No obstante esta enmienda también
encontró resistencia de los países desarrollados, mostrando
que la armonización es únicamente interesante para ellos
siempre y cuando sea en sus propios términos.
¿Por qué armonizar del todo?
Los países en desarrollo han exhibido un notable frente unido
en los asuntos centrales conducidos mediante estas enmiendas. Desde
Argentina a África o China, el mensaje ha sido claro que ellos
no están deseosos de abandonar su derecho al uso de sistemas
de patentes como una herramienta para los objetivos más amplios
de la política nacional. Los países en desarrollo se han
dado cuenta que tienen mucho más para perder que para ganar a
partir de la armonización de las leyes de patentes ulteriores.
La reducción de la carga de trabajo y cualquier ventaja práctica
de armonización no puede valer más que la pérdida
del control político sobre el desarrollo crucial y los factores
de interés público.
¿ Pero entonces por qué negociar para una armonización
total más adelante? Los países en desarrollo ya se han
comprometido ellos mismos a un nivel excesivo de armonización
con los TRIPS. Pocos habrían elegido libremente introducir patentes
sobre los alimentos, los productos farmacéuticos y los organismos
vivos hasta el punto que los TRIPS exigen. Las derogaciones limitadas
y los plazos más largos de implementación concedidos a
ellos bajo TRIPS no han atenuado –sólo retardado- los efectos
negativos. Lo que necesitan los países en desarrollo no es la
ulterior armonización de patentes, sino una reducción
de las cláusulas de los TRIPS. Necesitan recuperar su libertad
para elegir en qué campos y bajo qué condiciones quieren
extender patentes.
Mediante la cooperación en tratados TRIPS-plus se apuntó
incluso a niveles más altos de armonización, los países
en desarrollo lograrán bastante lo contrario. Las enmiendas creando
más amplias excepciones o escapatorias pueden hacer el TDSP menos
adverso de lo que es de otro modo, pero todavía será mucho
más dañino que ningún tratado en absoluto. El efecto
neto todavía será una armonización creciente, significando
menos y no más espacio de la política para perseguir objetivos
de interés del desarrollo nacional y del público.
Los países en desarrollo tienen el poder para hacer o romper
esta negociación. En contraste a los países desarrollados,
ellos tienen una agenda común. Ellos tienen la capacidad técnica
necesaria y el liderazgo político de seguir a través de
las iniciativas que han tomado. Si quieren seriamente el espacio político
para el desarrollo y la búsqueda del interés público,
necesitan:
1) Simplemente decir no a la armonización ulterior de las leyes
de patentes a través de OMPI.
Sin los países en desarrollo, no habrá ningún Tratado
sobre el Derecho Sustantivo de Patentes y ninguna transformación
de la OMPI en una Organización Mundial de Patentes.
2) Traer la discusión completa de regreso a la OMC y mover mucho
más enérgicamente sus demandas por flexibilidad más
amplia en la acción.
Esto sin duda será difícil, pero únicamente en
la OMC existe alguna posibilidad de reducir la armonización de
patentes. Haciendo enmiendas en la OMPI, los países en desarrollo
en el mejor de los casos limitarán el incremento de la armonización,
por encima de los invariables TRIPS. La mayor parte de los asuntos levantados
por los países en desarrollo como enmiendas al TDSP tienen adecuadamente
un sitio en TRIPS y deben regresar allí. Por ejemplo:
a) El derecho a las excepciones generales para la protección
de intereses públicos variados y preocupaciones sobre el desarrollo.
b) El derecho a rechazar patentes individuales sobre fundamentos similares.
c) La exigencia de declarar el origen de los recursos biológicos
y dar prueba de CPI . (Esto ya está bajo discusión en
TRIPS).
Simultáneamente, los países en desarrollo deben renovar
la demanda de que la totalidad acumulada de enmiendas propuestas finalmente
se trate, tal como la propuesta ampliamente apoyada para prohibir enteramente
patentes sobre formas de vida. Esta propuesta ha sido repetidamente
desarrollada en la OMC desde 1999 tanto por el Grupo Africano como por
los Países Menos Desarrollados, pero está todavía
aguardando acción.
El único ítem positivo de la armonización del
borrador del TDSP -el tratamiento equivalente de todas las formas de
arte previo- puede ser también traído de vuelta a los
TRIPS. En contraposición a los otros asuntos, ese no ha sido
controvertido en OMPI, por lo que no hay ninguna buena razón
por la cual los mismos países no estarían igualmente de
acuerdo con el principio en la OMC.
No hay ningún escenario ganador-ganador
Esta es una agenda ambiciosa, pero no imposible, especialmente después
de Cancún donde los países en desarrollo finalmente asumieron
su legítimo rol como miembros iguales de la OMC. Incluso deteniendo
el TDSP y reformando TRIPS no resolverán los problemas fundamentales
por al menos dos razones cruciales:
• Ninguna medida de reforma de TRIPS cambiará el hecho
de que es un acuerdo destinado a subordinar la política nacional
sobre DPI a la agenda del libre comercio. La cancelación es la
única solución real que queda para este problema.
• Si el juego multilateral de armonización de patentes
es detenido en la OM PI y las demandas de flexibilidad son traídas
de regreso a la OMC, sin duda veremos esfuerzos más intensificados
de los países industrializados para lograr la armonización
global progresiva de los estándares de TRIPS-plus a través
de tratados bilaterales y regionales elaborados trabajosamente a puertas
cerradas. Ya existen los mecanismos claves mediante los que todos los
países están ahora convergiendo hacia estándares
internacionales más altos para la protección de la propiedad
intelectual.
Los países en desarrollo necesitan controlar la agenda internacional
de armonización de las leyes de patentes en sus propios términos,
sea esto en la OMPI o en la OMC. Pero incluso más urgentemente
necesitan detener el tren que está moviéndose más
rápido y muy silenciosamente hacia el mismo punto final en sus
capitales nacionales. Aunque parezca paradójico, los tratados
bilaterales son también herramientas de las agendas globales
para conseguir estándares globales –para garantizar seguridad,
previsibilidad y libertad para las corporaciones transnacionales.
No hay ninguna solución ganador-ganador para este conflicto,
porque en las raíces está el control sobre la economía
mundial y la distribución de sus beneficios. Los países
ricos continuarán usando cualquier medio a su disposición
para persuadir, presionar y forzar categóricamente a los países
más pobres a consentir e implementar siempre privilegios más
fuertes al monopolio sobre el conocimiento y la tecnología.
Las corporaciones transnacionales trasladan constantemente más
y más de sus establecimientos de producción a los países
en desarrollo, para sacar provecho de los bajos costos de mano de obra
y de infraestructura. Las Patentes y otros DPIs son los instrumentos
primordiales para asegurarse que este cambio en la economía global
no induzca también a una más equitativa distribución
de la riqueza y el poder. Mediante el continuo control de los derechos
para producir, los ricos y poderosos pueden permanecer entonces sin
tener que ensuciarse las manos con la producción. Las patentes
son la llave para este orden mundial neocolonial, o incluso para lo
que ha sido llamado un “feudalismo de la información”,
[10] que no se basa en la libre competencia sino en los privilegios
monopólicos concedidos a las corporaciones globales por los príncipes
de los mayores poderes militares.
Cuadro: Los ladrillos del sistema de patentes mundial
Tratado de Cooperación en materia de Patentes (TCP)
El Tratado de Cooperación en materia de Patentes proporciona
una posibilidad para registrar una solicitud de patente individual para
alguno o todos los países que son miembros del TCP (122 a la
fecha). Las patentes no se conceden a través del sistema TCP,
sino que este conduce una búsqueda preliminar para evaluar si
existe posibilidad razonable de patentabilidad. Los solicitantes deben
someter las solicitudes individuales a cada oficina de patentes separadamente.
La gran ventaja del TCP para el aspirante a la patente es que establece
una “fecha de prioridad” que es válida en todos los
estados miembros y automáticamente se torna en la fecha de registro
nacional. Además, el TCP permite una demora muy generosa (20-30
meses) antes que los procedimientos de registro nacional hayan sido
iniciados. El TCP también facilita la vida a las oficinas de
patentes nacionales y regionales, porque la examinación es hecha
en parte por el sistema del TCP.
El sistema TCP ha crecido rápidamente a lo largo de los años.
Es actualmente la actividad principal de la OMPI y un negocio muy rentable.
En el 2002, unas 115.000 aplicaciones internacionales fueron registradas,
generando honorarios de más de $120 millones. Los aranceles del
TCP suministran el 80% del ingreso total de la OMPI y sus proyecciones
prevén un rápido crecimiento constante.
El TCP está actualmente bajo reformas. El objetivo a corto plazo
es simplificar los procedimientos y ajustarlos a las exigencias del
nuevo Tratado sobre el Derecho de Patentes (ver abajo). Pero muchos
de los países desarrollados, en particular Estados Unidos, también
tienen una agenda de reforma más ambiciosa, y quieren hacer que
las decisiones del TCP sean obligatorias para todos los estados miembros,
a fin de que no haya más libertad completa de las oficinas nacionales
de patentes para evaluar en forma independiente los méritos de
aplicaciones de patentes internacionales.
Para más información acerca del sistema de TCP, ver http://www.wipo.int/pct/es/index.html
Tratado sobre el Derecho de Patentes (TDP)
El Tratado sobre el Derecho de Patentes es un nuevo acuerdo que fue
negociado avanzados los 90, concluido en el 2000, pero hasta el momento
solo ha sido ratificado por siete de los 54 firmantes. Necesita 10 ratificaciones
para entrar en vigencia.
El TDP armoniza muchas de las exigencias y procedimientos implicados
en las aplicaciones de patentes.
El TDP favorece a los solicitantes de las patentes en un rango mucho
mayor que la mayoría de las leyes nacionales de patentes. Las
exigencias en las solicitudes de una aplicación son tan bajas
que con frecuencia será posible someter a consideración
una invención mucho antes de que esté completa. El TDP
exige tan solo algo que parece “tiene la intención de ser
una aplicación” y contiene “una parte que parece
ser una descripción”. Aplicaciones rudimentarias pueden
ser mantenidas en lista de espera casi indefinidamente, y la carga está
sobre la oficina de patentes para recoger información supletoria
de los solicitantes. De fallar el solicitante en el cumplimiento de
alguna de las exigencias formales, esto no invalidará la patente,
a menos que pueda probarse que había “intención
fraudulenta”.
Se puede acceder al texto del TDP y otros documentos acerca del tratado
en http://www.wipo.int/treaties/ip/plt/index-es.html
Tratado sobre el Derecho Sustantivo de Patentes (TDSP)
La actual negociación de un Tratado sobre el Derecho Sustantivo
de Patentes partió donde el TDP terminó, y apunta a armonizar
tanto como sea posible el contenido sustantivo de las leyes de patentes,
las reglas acerca de lo que puede y no puede ser patentado y qué
se considera prueba suficiente de patentabilidad. Los temas en discusión
están en el corazón del sistema de patentes completo,
de este modo una negociación exitosa significará que la
mayor parte de las reglas para lo que puede y no puede ser patentado
serán armonizadas:
-Arte previo Cómo establecer lo que ya es parte de cuerpos existentes
de conocimiento y de este modo no puede ser patentado.
-Novedad Cómo probar que una invención es verdaderamente
nueva.
-Paso inventivo / No obviedad Cómo mostrar que la invención
es suficientemente diferente a partir del “Arte previo”
para ameritar una patente.
-Aplicabilidad industrial / Utilidad Cómo evaluar la utilidad
de una invención.
-Habilitar el descubrimiento Cómo debe ser adecuadamente descripta
la invención con el propósito de calificar para una patente.
-Estructura e interpretación de las pretensiones Cómo
es definida la extensión de la protección. Habitualmente
una aplicación contiene un número diferente de pretensiones
cubriendo distintos aspectos de la invención, al menos varias
docenas y a veces miles.
Puede accederse a todos los documentos relativos a la negociación,
incluyendo una buena cantidad de discusión electrónica
entre los gobiernos y los grupos de presión en
http://www.wipo.int/scp/es/index.html
La Agenda sobre Patentes
La Agenda sobre patentes no es un proceso separado en la OMPI, sino
un documento político con el objetivo declarado de facilitar
la discusión acerca del futuro desarrollo de la cooperación
internacional sobre patentes. Su intención real es allanar el
camino para el desarrollo de patentes mundiales bajo el auspicio de
OMPI. Está ingeniosamente delineado y nunca lo dice tan explícitamente,
pero el lector es inducido a esta conclusión paso a paso.
El documento ha causado considerable controversia en los encuentros
de la OMPI, a raíz de que no fue iniciado por los estados miembros
a través de los canales formales, sino en forma independiente
por el Director General de la OMPI. No obstante, ha servido a su propósito
y sin duda hizo saber muchas de las decisiones individuales allanando
el camino para las patentes mundiales.
La última versión de la Agenda sobre Patentes se encuentra
en:
http://www.wipo.int/patent/agenda/es/welcome.html
Más lecturas
Poco ha sido escrito sobre el proceso de armonización en OMPI
fuera de las publicaciones muy técnicas, pero hay un informe
reciente que da un panorama más profundo que este resumen, y
una mirada crítica del lado de los países en desarrollo
Carlos M. Correa and Sisule F. Musungu, The WIPO Patent Agenda: The
Risks For Developing Countries, South Centre, Geneva, November 2002,
42 pp. Disponible en http://www.southcentre.org/publications/wipopatent/toc.htm
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[1] Ver GRAIN, “La OMPI se encamina hacia un sistema mundial de
patentes”, Julio 2002,
[2] Para un informe completo sobre el transfondo de los TRIPS, ver
Peter Drahos and John Braithwaite, Information Feudalism. Who Owns the
Knowledge Economy, Earthscan, London 2002.
[3] El funcionamiento local significa que la patente es solamente válida
si es utilizada en el país de la concesión.P.Ej. una patente
llevada a cabo por una compañía extranjera será
invalidada si esa compañía importa solamente el producto
y por lo tanto utiliza la patente exclusivamente para parar la competencia
local
[4] GRAIN, “TRIPS-plus entran por la puerta trasera”, Julio
2001
Peter Drahos, “The New Bilateralism in Intellectual Property”,
December 2001
OECD, “Regionalism and the Multilateral Trade System”,
July 2003
GRAIN, “TRIPS-plus: where are we now?”, August 2003,
[5] Por ejemplos ver Commission on Intellectual Property Rights, Integrating
Intellectual Property Rights and Development Policy, London, September
2002.
Médécins sans frontières, Doha Derailed. A Progress
Report on TRIPS and Access to Medicines, Briefing for the 5th WTO Ministerial
Conference, Cancún 2003.
Peter Drahos and John Braithwaite, Information Feudalism. Who Owns
the Knowledge Economy, Earthscan, London 2002.
[6] Reichman, Jerome H. 1998. "Securing Compliance with the TRIPS
Agreement After US v India". Journal of International Economic
Law. Vol 1 No 4, December 1998. Oxford University Press, Oxford.
[7] Algunos ejemplos recientes demuestran cómo pueden suceder
situaciones extremas . A principios de 2000, la oficina de patentes
y marcas registradas de los E.E.U.U. recibió una aplicación
de patente de 400.000 páginas. No mucho más adelante,
la oficina de patentes europea recibió una de 500.000 páginas.
Desde mayo de este año, USPTO tiene en sus manos un solicitud
de patente de la Shell Oil que no lleva menos de 7.200 demandas individuales.
[8] Formalmente la OMPI no es parte de las negociaciones y debe ser
un árbitro neutral y estar al servicio de los gobiernos. En la
realidad ha asumido el rol de parte persiguiendo definitivamente una
agenda propia.
[9] Las organizaciones de comercio de patentes son con mucho la mayoría
en este grupo, mientras que las agrupaciones de la industria tales como
UNICE (Union of Industrial and Employers’ Confederations of Europe)
y BIO (the US Biotechnology Industry Organisation) participan en forma
irregular.
[10] Drahos and Braithwaite, op cit.